
La crisis del transporte público en la ciudad ha llegado a un punto crítico que amenaza con cambiar la rutina de miles de usuarios. Pese a que el último aumento de tarifa es extremadamente reciente, la escalada imparable en el precio del combustible ha pulverizado cualquier previsión financiera, dejando a las empresas locales al borde del colapso operativo. Mientras los transportistas aseguran que el déficit ya no solo impide renovar unidades sino que pone en duda la compra diaria de gasoil, la solución inmediata apunta a un ajuste en los horarios para evitar un parate total del sistema.
Desfase tarifario: El gasoil subió casi 500 pesos en menos de un mes
La Cámara de Transporte Urbano de Concordia alertó sobre una situación financiera insostenible. El referente del sector, Daniel Lapalma, detalló que la estructura de costos quedó obsoleta en tiempo récord. Aunque la tarifa de 1.620 pesos rige desde el 11 de marzo, el precio del combustible superó todas las expectativas. Según explicó el dirigente, el boleto actual se calculó con un gasoil a 1.785 pesos, pero hoy el valor en surtidor ya alcanza los 2.255 pesos. Esta diferencia directa en el insumo básico ha eliminado la rentabilidad de las líneas urbanas, forzando a los prestadores a buscar medidas de emergencia.
Recorte en “horas valle”: Así cambiará la espera en las paradas
Para intentar mitigar el impacto del déficit sin golpear los horarios de mayor afluencia, las empresas planean reducir las frecuencias durante las denominadas “horas valle”. La estrategia consiste en mantener la normalidad en las horas pico —especialmente de 06:00 a 08:30 para asegurar el traslado escolar y laboral— y aplicar el ajuste en los intervalos de menor demanda. La propuesta concreta es extender la frecuencia de los 10-12 minutos actuales a un rango de 12-14 minutos, principalmente entre las 08:30 y las 11:30 horas, buscando un ahorro de combustible que compense el último incremento.
Abril bajo la lupa: Advierten que los ingresos no cubren lo operativo
La mayor preocupación de los empresarios radica en el cierre del mes en curso. Lapalma advirtió que el escenario ha pasado de ser una dificultad para invertir a ser una amenaza para la operatividad diaria. “Durante el mes de abril nos podríamos encontrar con que no alcanzó ni siquiera para lo operativo“, señaló el referente, calificando esta posibilidad como una situación de gravedad extrema. Además, denunció una distorsión en el mercado mayorista, donde el combustible para empresas resulta más caro que en el surtidor minorista, eliminando cualquier ventaja por compra de volumen.
Subsidios y boletos especiales: Un sistema que no compensa el 100%
El transporte en Entre Ríos presenta una particularidad que agrava la crisis: el ingreso depende casi exclusivamente de la demanda real. A diferencia de otras provincias con sistemas mixtos, en Concordia “si no hay pasajeros, no hay ingresos”. Si bien programas como el boleto estudiantil gratuito han sumado usuarios al sistema, Lapalma denunció que la compensación estatal sobre esos pasajes no se realiza de manera correcta, cubriendo solo una parte del valor real. Esta falta de respaldo total en las tarifas sociales profundiza el bache financiero en un contexto donde los costos de mantenimiento no dan tregua.
Diario Río Uruguay




