
La mañana de este domingo se vio sacudida por un violento siniestro vial que pudo haber terminado en tragedia. En una de las avenidas más transitadas de la zona oeste, el conductor de un vehículo de alta gama perdió el control y terminó embistiendo a una motocicleta, para luego proyectarse contra una camioneta estacionada. El estruendo del impacto alertó a los vecinos, quienes rápidamente llamaron a las autoridades. Sin embargo, la mayor sorpresa llegó al momento de realizar los controles de rigor: el nivel de alcohol en sangre del responsable duplicaba largamente el límite permitido, dejando en evidencia una total negligencia al mando de un motor de gran potencia.
Colisión en la intersección de Illia y Paula Albarracín
El hecho ocurrió este domingo a las 11:00 horas en la ciudad de Concordia. Personal de la Comisaría Séptima debió intervenir en un accidente de tránsito registrado en el cruce de Avenida Presidente Illia y Paula Albarracín de Sarmiento. En el lugar, se produjo una fuerte colisión entre un automóvil de alta gama, marca Mini Cooper, y un motovehículo Motomel S2 de 150 cc. Debido a la inercia del golpe, el incidente también afectó a una camioneta Ford F-100 que se encontraba correctamente estacionada sobre la vereda norte de la arteria.
Maniobra fatal y traslado al hospital
Según los datos preliminares de la investigación, el automóvil circulaba en sentido oeste-este, conducido por un hombre de 42 años. Por razones que aún se intentan establecer, impactó contra la motocicleta que se desplazaba en sentido contrario. Ambos rodados terminaron su recorrido sobre el cordón de la mano norte. A raíz del impacto, el conductor de la Motomel debió ser trasladado de urgencia al hospital local, donde los médicos confirmaron que, a pesar de la espectacularidad del choque, presentaba lesiones de carácter leve, permaneciendo fuera de peligro.
Resultado positivo: 1,62 gramos de alcohol por litro
Tras las actuaciones de rigor, personal del área de Tránsito procedió a realizar el control de alcoholemia al conductor del Mini Cooper. El test arrojó un resultado alarmante: 1,62 g/l de alcohol en sangre, una cifra que excede ampliamente los límites legales de tolerancia cero y permitidos para conductores particulares. Ante esta situación, las autoridades actuaron de inmediato bajo las normativas vigentes para infracciones de extrema gravedad en el marco de la seguridad vial.
Retención de licencia y secuestro del vehículo
Como consecuencia directa del resultado positivo y la responsabilidad en el siniestro, los inspectores procedieron a la retención del vehículo de alta gama y de la licencia de conducir del hombre de 42 años. El automóvil fue trasladado al depósito municipal, mientras que las actuaciones administrativas y judiciales quedaron a cargo de la magistratura en turno. Los operativos en la zona se extendieron por varias horas para retirar los vehículos dañados y garantizar la libre circulación en este punto estratégico de la ciudad.




