
Lo que parecía una simple red de contrabando resultó ser una maquinaria delictiva de escala global que operaba en las sombras de varias provincias argentinas, incluyendo el litoral. Con una tecnología capaz de inundar el mercado con millones de atados falsificados en tiempo récord, esta organización no solo estafaba al fisco, sino que escondía detrás de sus fábricas historias de explotación y lavado de dinero dignas de una serie de ficción. En un operativo coordinado por tierra y aire, las fuerzas federales lograron desmantelar el corazón de este imperio ilegal, secuestrando desde maquinaria industrial pesada hasta vehículos de lujo, cortando de raíz un flujo de dinero que se contaba por miles de millones.
Operativo simultáneo en Entre Ríos y el resto del país
Este martes, la Prefectura Naval Argentina ejecutó un total de 24 allanamientos simultáneos en diversos puntos estratégicos del país. El despliegue, ordenado por el Juzgado Federal de Gualeguaychú, a cargo del Dr. Hernán Viri, y a solicitud del fiscal Pedro Rebollo, tuvo un fuerte impacto en Entre Ríos. Las ciudades de Concepción del Uruguay, Gualeguaychú y Paranacito fueron epicentro de los procedimientos, que también se extendieron a San Juan, San Luis, Mendoza y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, desarticulando los nodos locales de una red que operaba de manera interconectada.
Una red con ramificaciones en Paraguay, Chile y Brasil
La investigación, que demandó más de un año y medio de inteligencia por parte de la Fiscalía Federal, reveló que no se trataba de un grupo aislado, sino de una organización criminal internacional. La estructura delictiva contaba con conexiones operativas en Paraguay, Chile y Brasil, lo que les permitía mover insumos y mercadería a través de las fronteras. En el expediente judicial se analizan delitos de extrema gravedad, que van desde la infracción marcaria y el contrabando hasta la trata de personas con fines de explotación laboral, lavado de dinero y asociación ilícita.
La fábrica del delito: tecnología para producir 80 mil paquetes por día
Uno de los golpes más contundentes del operativo fue la localización y clausura de la planta fabril donde se producían los cigarrillos ilegales. En el lugar, las fuerzas de seguridad incautaron una máquina industrial MK8, una pieza de tecnología avanzada capaz de fabricar hasta 80 mil paquetes diarios. Además del hallazgo de la fábrica, los procedimientos arrojaron el secuestro de miles de atados de cigarrillos terminados, importantes sumas de dinero en efectivo, teléfonos celulares, documentación clave y una flota de vehículos 0 kilómetro y de alta gama.
Golpe económico: $46.400 millones de pesos fuera de circulación
El alcance del fraude desbaratado es de dimensiones económicas masivas. Según las estimaciones oficiales, con este operativo se evitó la comercialización de más de 26 millones de atados de cigarrillos al año. De haber llegado al mercado, esta producción le habría reportado a la organización ingresos cercanos a los 46.400 millones de pesos, considerando solamente una de las marcas que falsificaban. La intervención de la Justicia Federal de Gualeguaychú ha logrado neutralizar una de las mayores fuentes de evasión tributaria y comercio ilegal detectadas en la región en los últimos tiempos.
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