
Un impactante giro en una historia que comenzó como una protesta desesperada frente al Palacio Municipal ha sacudido a la opinión pública en las últimas horas. Lo que en enero fue una imagen de resistencia contra los recortes estatales, hoy se convierte en el epicentro de una investigación federal por comercio de estupefacientes. En un operativo que se extendió hasta la madrugada, fuerzas de seguridad irrumpieron en el domicilio de la mujer que exigía trabajo para su hija, encontrando evidencias que apuntan a que el kiosco familiar era, en realidad, una fachada para una actividad mucho más oscura.
Operativo de Prefectura en calle Lucas González
Durante la noche del pasado sábado, el personal de la Prefectura Naval Argentina, delegación Concordia, ejecutó un allanamiento por narcomenudeo en una vivienda situada en la intersección de las calles Lucas González y Coldaroli. El procedimiento fue el desenlace de una investigación de más de un mes liderada por la División Investigaciones de la fuerza federal. Según las tareas de inteligencia previas, en el domicilio —donde además funciona un kiosco de barrio— se realizaba la comercialización de estupefacientes directamente a los consumidores finales de la zona.
Hallazgo de cocaína y elementos de fraccionamiento
Con las pruebas acumuladas, el fiscal Fabio Zabaleta solicitó la medida que fue autorizada por el juez de Garantías, Francisco Ledesma. El operativo, que se prolongó hasta las primeras horas del domingo, arrojó resultados positivos para la causa: se secuestró dinero en efectivo y una sustancia blanquecina. Al ser sometida a los reactivos químicos correspondientes, la sustancia dio positivo para clorhidrato de cocaína. Los investigadores sostienen que este material era utilizado para el “corte” y fraccionamiento de la droga, con el fin de aumentar el volumen de las dosis destinadas a la venta ilegal.
El vínculo con la protesta en la Municipalidad
Un detalle que generó fuerte repercusión es la identidad de la propietaria del inmueble. Según pudo confirmar Concordia Policiales, la vivienda pertenece a la mujer que, en enero de este año, cobró notoriedad por encadenarse frente a la Municipalidad de Concordia. En aquella oportunidad, la mujer reclamaba por la no renovación del contrato laboral de su hija en un centro de salud del barrio Nebel, medida que se había dado en el contexto de los recortes de personal dispuestos al inicio de la gestión del intendente Francisco Azcué.
Una joven sospechosa en la mira de la Justicia
A pesar de la vinculación de la vivienda con la mujer que protagonizó la protesta pública, la investigación señala como principal sospechada a su hija, una joven que estaría directamente ligada a la red de comercialización de drogas en el sector. La Justicia ahora busca determinar el grado de participación de cada habitante de la casa en la actividad delictiva. Por el momento, los elementos secuestrados y los resultados de los reactivos han sido incorporados al expediente, mientras se aguardan nuevas directivas judiciales que definan la situación procesal de las personas identificadas durante el allanamiento nocturno.
Concordia Policiales




