
Una tensa calma fue interrumpida por un nuevo y violento capítulo de una enemistad que parece no tener fin. Lo que comenzó como una discusión por la propiedad de animales, rápidamente escaló hasta convertirse en un campo de batalla con amenazas de muerte y armas de fuego en plena vía pública. La rápida intervención policial evitó que el conflicto terminara en una tragedia irreparable, desencadenando una serie de operativos simultáneos que terminaron con varios sospechosos tras las rejas y el secuestro de un arma cargada. La justicia busca ahora desmantelar esta red de violencia que mantiene en vilo a todo un sector de la ciudad.
Conflicto de vieja data y amenazas armadas
Durante la jornada de este miércoles, se produjo un nuevo enfrentamiento entre las familias antagónicas de apellido Pelayo, Ojeda y Avellaneda. Estos grupos mantienen conflictos de vieja data en la zona, y en esta oportunidad, la disputa habría tenido su origen en discrepancias vinculadas a la propiedad de unos caballos. Según la información recabada, la situación pasó de las agresiones verbales a las físicas y amenazas directas con armas de fuego, lo que generó un estado de alerta máxima entre los vecinos del sector debido a la peligrosidad de la situación.
Investigación y seis allanamientos en simultáneo
A raíz de los graves incidentes, el personal de la Comisaría Séptima, bajo las directivas del segundo jefe Guillermo Almirón, inició una investigación de oficio que permitió identificar las viviendas de los principales implicados. Con las pruebas recolectadas, el juez de Garantías, Ives Bastián, autorizó un total de seis allanamientos que se ejecutaron en las primeras horas de este jueves. Los operativos se concentraron en el barrio Los Pájaros y estuvieron liderados por el jefe de División Operaciones, Benito Benítez, bajo la supervisión directa de la subjefa departamental, Liliana Miño.
Cuatro aprehendidos y un sospechoso prófugo
Como resultado del despliegue policial, los efectivos lograron la aprehensión de cuatro personas vinculadas directamente a los hechos de violencia y las amenazas. Los detenidos fueron trasladados a dependencias policiales donde quedaron a disposición de la magistratura interviniente. No obstante, las autoridades confirmaron que un quinto sujeto no pudo ser localizado durante los procedimientos, por lo que su orden de captura continúa vigente y es intensamente buscado por las brigadas de investigaciones para completar el grupo de sospechosos identificados.
Secuestro de una pistola Bersa y municiones
En el marco de las requisas domiciliarias, la policía logró retirar de la calle elementos de alta peligrosidad. Se procedió al secuestro de una pistola marca Bersa calibre .22, la cual se encontraba acompañada por 44 proyectiles marca Orbea y seis cartuchos de fogueo calibre 23. Este hallazgo refuerza la hipótesis de la fiscalía sobre el uso de armamento real durante el enfrentamiento por los equinos. El arma será sometida a peritajes balísticos para determinar si ha sido utilizada en otros hechos delictivos denunciados recientemente en la jurisdicción de la Comisaría Séptima.




