En el contexto del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, celebrado el 26 de junio, la Pastoral de Adicciones de la Diócesis de Concordia ha expresado su preocupación por el aumento del consumo de drogas entre la población, especialmente en los jóvenes. El padre Nicolás Frigo, líder de esta pastoral, ha destacado la gravedad de la situación que afecta a muchas familias de la región.
Consumo en Aumento y Nuevas Estadísticas
Frigo alertó sobre el alarmante descenso en la edad de inicio del consumo de drogas, indicando que cada día es más frecuente que los jóvenes comiencen a consumir a edades más tempranas. “La adicción es una herida que lastima de una manera muy dolorosa a muchas personas”, enfatizó el sacerdote. Agregó que este problema no solo afecta a los individuos, sino que también tiene un impacto significativo en sus familias y comunidades.
Estrategias de Contención y Recuperación
La Pastoral ha implementado diversas acciones para enfrentar este desafío. Su plan de asistencia se divide en dos modalidades: espacios ambulatorios en distintas parroquias, que ofrecen apoyo y acompañamiento, y un centro de vida en Estancia Grande, donde aproximadamente 40 jóvenes reciben tratamiento residencial para superar sus adicciones.
Un Fenómeno Social Generalizado
El padre Frigo subrayó que la problemática de las adicciones no es exclusiva de sectores vulnerables, sino que se ha infiltrado en todos los estratos sociales y barrios de la ciudad. Aunque los efectos son más visibles en las áreas más desfavorecidas, también existen casos en clases medias y altas que suelen permanecer ocultos.
Desmitificando Prejuicios sobre Sustancias
El sacerdote cuestionó la percepción actual sobre ciertas sustancias, particularmente el cannabis, señalando que su uso se ha normalizado y defendido en la sociedad. Frigo advirtió que “toda droga y todo consumo es dañino para la salud de la persona”, y destacó la necesidad de abordar este problema de manera integral.
Apoyo y Recursos Disponibles
Para quienes necesiten ayuda, se han identificado varios centros de atención en Concordia, incluyendo la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya, que ofrece un servicio ambulatorio diario, y otras parroquias que proporcionan espacios de escucha y contención.
El padre Frigo concluyó con un llamado a la comunidad: “Nadie se salva solo. Solamente juntos en comunidad se puede salir adelante”. La Iglesia busca seguir apoyando a quienes luchan contra las adicciones, ofreciendo un espacio seguro y recursos para la recuperación.
Fuente: El Entre Ríos



