El famoso cantante Abel Pintos, conocido por su emotiva conexión con el público, está expandiendo sus horizontes más allá del escenario. En un reciente viaje a Entre Ríos, el artista tuvo un encuentro transformador en el Vivero “Santa María”, donde se dedica a cultivar nogales de pecán y cítricos.
Un Cambio de Escenario
Desde la vibrante atmósfera del Festival de Jesús María, donde miles lo aclamaron, hasta la tranquilidad de un vivero en La Criolla, Pintos demuestra que su amor por la música es igualado por su pasión por la naturaleza. Este cambio de escenario subraya su deseo de conectar con la tierra y dejar un legado.
Un Emprendimiento con Propósito
Junto a sus socios, Pintos ha fundado “Plan Divino”, una empresa que refleja su compromiso con el medio ambiente. La producción de nuez pecán no solo busca la rentabilidad, sino que también tiene como objetivo contribuir al equilibrio ecológico, “devolviéndole oxígeno al planeta”, afirma el artista. Su enfoque se basa en procesos sostenibles y duraderos, rechazando la urgencia de la ganancia rápida.
Sembrando Conexiones
Abel destaca la importancia de las relaciones en su vida, tanto en lo personal como en lo profesional. En su conversación con el equipo de El Entre Ríos, menciona con cariño a sus socios y a las comunidades que lo han recibido. “Todo esto nace de un encuentro”, dice, enfatizando que cada proyecto es fruto de una conexión genuina.
Una Visión a Largo Plazo
El artista no oculta su deseo de dejar un legado significativo. “No tenemos la ansiedad de que las cosas sucedan hoy”, confiesa, refiriéndose a su filosofía de vida que abraza la paciencia y el respeto por el tiempo. Este enfoque se traduce en su trabajo en el vivero, donde la meta es cultivar no solo plantas, sino también relaciones y experiencias que perduren.
Un Futuro Verde
El camino de Pintos en el campo es un ejemplo de cómo los artistas pueden influir positivamente en el medio ambiente y la sociedad. Su historia de transición de la música a la agricultura se convierte en un testimonio de su compromiso con el desarrollo sostenible y una vida en armonía con la naturaleza.
Así, Abel Pintos continúa su viaje, esta vez en busca de un nuevo sueño que combina su amor por la música y su deseo de contribuir al bienestar del planeta.
Fuente: El Entre Ríos



