La Municipalidad de Colón ha implementado un ambicioso operativo de compactación que ha resultado en la retirada de casi 200 vehículos de las calles de la ciudad. Esta iniciativa, que se lleva a cabo en colaboración con el Programa Nacional de Compactación y Descontaminación (PRODECO), busca no solo mejorar la estética urbana, sino también contribuir al bienestar de la comunidad.
Un proceso necesario para el ordenamiento de la ciudad
La primera fase del operativo tuvo lugar en el Corralón Municipal, donde se compactaron alrededor de 30 automóviles y 150 motocicletas. Muchos de estos vehículos habían sido retenidos debido a irregularidades como escapes libres, ruidos molestos y condiciones no reglamentarias. Esta acción fue supervisada por autoridades municipales y policiales, incluyendo al secretario de Gobierno, Mariano Bravo, y el jefe departamental de Policía, Héctor Leonardo Martínez.
Beneficios para la comunidad y el medio ambiente
El operativo no solo tiene como objetivo el ordenamiento de las calles, sino también la reducción de la contaminación ambiental. Mariano Bravo destacó que esta medida permitirá mantener las calles limpias y ofrecer un entorno más seguro para todos los vecinos. A través de esta compactación, se busca también liberar espacio en los depósitos municipales y continuar con los operativos de control junto a la Policía.
Un impacto solidario
Además de sus beneficios ambientales y de seguridad, el operativo de compactación también tendrá un impacto solidario. Los ingresos generados por la venta del metal resultante serán destinados a la Asociación del Departamento Colón de Ayuda al Discapacitado (ADCADis). La presidenta de la organización, Mirta Gallay, expresó su gratitud, señalando que estos fondos son cruciales para cubrir los gastos de atención de los 50 chicos que asisten a la institución.
Un procedimiento administrativo riguroso
El subsecretario de Gestión General y Asuntos Jurídicos, Daniel Kolankowsky, explicó que la compactación de vehículos requiere un proceso administrativo riguroso. Esto implica que, tras ser retenidos por incumplimiento de normativas o por estar abandonados, los vehículos deben ser declarados en estado de abandono antes de proceder a su compactación final. Además, Kolankowsky aclaró que las deudas por infracciones no se eliminan con este proceso.
Este operativo representa un paso significativo hacia una ciudad más organizada y limpia, con un enfoque en la responsabilidad social y el bienestar comunitario.
Fuente: El Entre Ríos



