Una intensa tormenta sacudió Concordia en la madrugada del sábado, dejando a gran parte de la ciudad sin luz y causando serios daños materiales. El fenómeno, que comenzó alrededor de las 3:15 am y se prolongó por unos 20 minutos, estuvo acompañado de fuertes ráfagas de viento que impactaron de manera significativa en los sectores norte, oeste y noroeste.
Consecuencias Inmediatas en la Ciudad
Los efectos de la tormenta fueron evidentes en diversos barrios, donde se reportaron voladuras de techos, portones desprendidos, árboles caídos y daños en vehículos y viviendas. La interrupción del suministro eléctrico complicó aún más la situación, afectando las comunicaciones y el acceso a internet en varias áreas.
Daños Materiales Considerables
Las evaluaciones de los daños aún se encuentran en curso, pero ya se han constatado daños significativos en viviendas, con techos completamente desprendidos y desplazados varios metros. Además, numerosos árboles cayeron sobre vehículos y estructuras, complicando la situación en las primeras horas tras el fenómeno.
Restablecimiento del Servicio Eléctrico
La compañía ENERSA informó que la tormenta provocó una interrupción generalizada del suministro eléctrico. El problema se originó en una línea de transmisión que abastece la estación transformadora en bulevar Ayuí. Equipos de la compañía y de la Cooperativa Eléctrica han sido desplegados para localizar las fallas y trabajar en la recuperación del servicio, que comenzó a restablecerse de forma parcial.
Evaluación de Daños y Seguridad
A pesar de los esfuerzos, la falta de energía ha generado dificultades en otros servicios esenciales, especialmente en las comunicaciones. Hasta el momento, no se han reportado datos oficiales sobre la velocidad de las ráfagas de viento, ya que la estación meteorológica local no cuenta con guardia nocturna desde diciembre del año pasado.
Las autoridades continúan trabajando en el relevamiento de daños y han instado a la población a mantenerse alejada de cables caídos o instalaciones eléctricas dañadas por el riesgo que representan.
Fuente: El Once



