Un reciente informe ha puesto al descubierto la crítica situación que atraviesan los parques nacionales de Entre Ríos, El Palmar y Pre-Delta, marcados por un notable deterioro en la dotación de personal y una infraestructura en estado de abandono. La Administración de Parques Nacionales (APN) ha admitido que, en solo tres años, ambos parques han perdido entre el 24% y el 35% de su personal.
Pérdida de Personal y Recursos Limitados
Según datos proporcionados por la APN, el Parque Nacional El Palmar ha visto su plantilla reducirse de 53 a 40 trabajadores, mientras que el Parque Pre-Delta ha pasado de 34 a 22. Esta disminución se ha dado sin compensación alguna, lo que indica un proceso de achicamiento sostenido en lugar de una reestructuración planificada, lo que ha generado preocupación sobre la capacidad de estos parques para cumplir con sus funciones de protección y atención al público.
Infraestructura Abandonada y Proyectos Fallidos
El estado de las infraestructuras también es alarmante. En el Pre-Delta, un nuevo Centro Taller de Incendios que costó alrededor de 726 millones de pesos no puede ser utilizado debido a la falta de energía eléctrica. La APN ha reconocido que los intentos por energizar el edificio han fracasado. Además, otro proyecto de construcción en el parque ha sido cancelado sin claridad sobre las penalizaciones o los gastos asociados.
Presupuestos en Retroceso y Dependencia de Concesiones
El análisis de los presupuestos también revela una retracción operativa. Se ha destinado una parte significativa del presupuesto a sueldos, dejando muy pocos recursos para los gastos operativos. En 2026, el Parque El Palmar contará con un presupuesto de 1.618,8 millones de pesos, de los cuales la mayor parte se destinará a salarios. Las compras de equipamiento han sido casi nulas en años anteriores, lo que retrasa aún más la capacidad operativa de los parques.
Concesiones a Largo Plazo y Control Escaso
Un aspecto inquietante es que la concesión de servicios turísticos en El Palmar ha sido otorgada a un único concesionario hasta el año 2043, lo que genera dudas sobre la competencia y el control de calidad de los servicios prestados. Este esquema de concesión implica que el concesionario debe declarar su facturación, lo que plantea interrogantes sobre la transparencia y la fiscalización de estos acuerdos.
Futuro Incógnita para la Conservación Ambiental
Ante la creciente presión sobre los ecosistemas de la región, la APN no ha presentado ningún plan para la creación de nuevas áreas protegidas o la ampliación de las existentes. Esta falta de acción en un contexto de avance agropecuario sobre los montes nativos y humedales pone en riesgo la biodiversidad de Entre Ríos.
En resumen, el informe revela una situación alarmante en los parques nacionales de Entre Ríos, donde la falta de personal, infraestructura deteriorada y una gestión de recursos deficiente ponen en jaque la conservación ambiental y el desarrollo turístico de la región.
Fuente: El Entre Ríos



