La tradición de la caña con ruda se reanuda en las ferias de Salta y Nogoyá, marcando el inicio de un ritual esperado por muchos en la víspera del 1º de agosto. Esta bebida, que se ha convertido en un símbolo del invierno, es buscada por vecinos que desean cumplir con esta costumbre ancestral.
Un Ritual con Historia
Aníbal Cóceres, un feriante con más de 25 años de experiencia en la preparación de esta bebida, ha compartido detalles sobre el ritual que acompaña a la caña con ruda. Según la creencia popular, consumir tres tragos en ayunas el 1º de agosto ayuda a promover la salud y a prevenir enfermedades durante el año. “Lo que tomo ese día también se lo ofrezco a la Pachamama, arrojando un poco a la tierra”, explicó Aníbal.
Una Tradición Familiar
La preparación de la caña con ruda es una práctica que Aníbal heredó de su familia. Su puesto en la feria no solo se ha convertido en un punto de venta, sino en un lugar donde se mantiene viva esta tradición. Además de ofrecer su producto, Aníbal recibe numerosos pedidos de vecinos y comercios que buscan incorporar la bebida a sus celebraciones.
Expectativa y Ventas
Con la llegada del 1º de agosto, la demanda aumenta. En el puesto de Aníbal y su esposa Carmen, las petaquitas se venden a $4.500 y las botellas de un litro a $9.000. Carmen mencionó que la venta de caña con ruda complementa la actividad de su rotisería, atrayendo a una clientela entusiasta que busca llevarse el ritual completo.
Un Vínculo Cultural
Esta tradición, que se ha transmitido de generación en generación, continúa uniendo a quienes celebran el 1º de agosto. La caña con ruda no solo representa un ritual de salud, sino que también es un elemento que refuerza la identidad cultural de la comunidad. La cuenta regresiva ya ha comenzado, y la expectativa por el ritual invernal crece cada día más.
Fuente: El Once



