La Fiesta de San Cayetano reunió a miles de fieles en Villa Zorraquín, donde la última misa se celebró el pasado viernes en un ambiente de profunda reflexión y fe. A pesar del frío y el viento, los asistentes caminaron en procesión hacia la parroquia, llevando consigo sus oraciones y agradecimientos.
El padre Galarza y su mensaje de esperanza
Durante la homilía, el padre Ramón Galarza abordó las dificultades que enfrentan muchas familias, como el desempleo y la pobreza. En un llamado a la comunidad, el sacerdote destacó la importancia de compartir y ayudar a quienes lo necesitan. “Nosotros vamos a responder con el compartir”, afirmó Galarza, resaltando la necesidad de actuar en solidaridad frente a las adversidades.
La comunidad unida en la adversidad
Galarza también expresó su deseo de que algún día la celebración no esté marcada por problemáticas sociales. “Sería bueno que algún día vengamos nosotros acá sin ninguna problemática social”, dijo, lamentando la repetición de desafíos como el desempleo. En su mensaje, enfatizó la importancia de ser reconocidos por ser personas que siempre dan una mano, especialmente en momentos difíciles.
Más que una celebración religiosa
El padre Galarza recordó que el ser cristiano implica mucho más que asistir a misa. Citó las palabras de Jesús para resaltar que toda acción de bondad hacia los demás es un paso hacia el bien. En su discurso, instó a los fieles a no ser indiferentes ante quienes tocan a su puerta en busca de ayuda.
San Cayetano como símbolo de solidaridad
La imagen de San Cayetano recorrió los barrios de Concordia, donde se tomaron contacto con diversas realidades. Galarza enfatizó la importancia de reconocer a Jesús en aquellos que atraviesan situaciones difíciles y pidió por aquellos que enfrentan deudas y dificultades económicas. Cerró la celebración con un mensaje de esperanza y unidad, deseando que la comunidad continúe compartiendo con alegría su fe y recursos.
Fuente: Diario Río Uruguay



