La reciente partida de Rubén “El Negro” Rada ha provocado una ola de homenajes y recuerdos en Argentina y Uruguay. Dentro de este contexto, rememoramos un episodio significativo en Concordia, donde el afamado músico se presentó a principios de la década de 1990 en un emblemático espacio llamado El Galpón, situado frente al Bachillerato Humanista Moderno.
La Primera Presentación en Concordia
Según Alejandro Ulle, quien gestionaba El Galpón en aquel entonces, la actuación de Rada se llevó a cabo entre 1990 y 1991. “Consulté con mis hijas y amigos sobre la fecha exacta y nos queda la duda, ya que en ese tiempo no existían tantos registros fotográficos”, comentó Ulle.
Un Proyecto que Buscaba Sostenerse
Ulle recordó que la idea inicial de El Galpón era crear un comedor universitario, dado que había una facultad cercana. Sin embargo, ante la crisis económica de la época, el proyecto enfrentó dificultades. “Intentamos un convenio con la universidad, pero no prosperó. Entonces, decidimos organizar espectáculos para recaudar fondos”, explicó.
El Contacto con Rada
La búsqueda de un artista para atraer público llevó a Ulle a contactar a Rada en Buenos Aires. “Un fin de semana de abril, fui a buscarlo personalmente. Él estaba dispuesto a trabajar y nos ayudó a concretar la presentación”, relató. Rada llegó a Concordia con toda su banda para ofrecer dos noches de música en el Galpón.
Un Éxito de Convocatoria
Ulle destacó la gran afluencia de público durante ambos shows, a pesar del reducido tamaño del lugar. “Las dos noches fueron un éxito. Aunque nunca cerramos bien los números, la repercusión fue notable y la gente aún recuerda esa experiencia”, afirmó.
Una Conexión Humana con Rada
La relación entre Ulle y Rada fue cercana, y el músico se mostró siempre accesible y cordial. “Compartimos comidas y momentos fuera del escenario. Era una persona muy humilde, sin aires de estrella”, recordó Ulle. Este trato cercano se extendió más allá de la presentación, incluso ayudando a Rada y su banda en un imprevisto en un viaje posterior.
Un Legado que Perdura
Ulle concluyó resaltando que la esencia de Rada, tanto en el escenario como en la vida cotidiana, era la de un ser humano excepcional. “Era como lo veías en la televisión, una persona auténtica”, afirmó. Su visita a Concordia sigue siendo un recuerdo vivo entre quienes tuvieron la suerte de vivir esos momentos.
Fuente: Diario Río Uruguay



