Concordia enfrenta un preocupante aumento en la morosidad juvenil, un fenómeno que destaca a nivel provincial y que plantea serias interrogantes sobre las condiciones económicas y sociales que enfrentan los jóvenes menores de 25 años al acceder al crédito.
Más de 40.000 jóvenes en deuda
Un análisis revelador ha señalado que en la provincia de Entre Ríos, alrededor de 561.000 personas poseen deudas registradas en el Banco Central, de las cuales aproximadamente el 22% se encuentran en situación de mora. Entre estos, >40.000 son jóvenes entrerrianos, un grupo que a menudo es pasado por alto en términos de atención y asistencia.
El acceso a créditos digitales
El informe resalta un cambio significativo en la forma en que los jóvenes obtienen financiamiento, moviéndose de los bancos tradicionales a plataformas digitales que permiten acceder a créditos de forma inmediata. Según el estudio, el 70% de los jóvenes endeudados utiliza aplicaciones como Mercado Pago, Ualá y Naranja X, lo que incrementa el riesgo de tener múltiples deudas en diferentes plataformas.
Más allá de las deudas: un problema multifacético
La morosidad juvenil no solo representa un desafío financiero, sino que también está vinculada a otras problemáticas, como la ludopatía y cuestiones de salud mental, incluyendo la ansiedad y la depresión. El director de Eje Consultora, Nahuel Baridón, enfatiza la necesidad de investigar la relación entre el endeudamiento y otros factores que afectan a la juventud.
La precariedad laboral como trasfondo
El análisis también pone de manifiesto que muchos jóvenes enfrentan dificultades para encontrar empleo o lograr la independencia económica en un contexto laboral marcado por la precariedad. Esta situación los lleva a recurrir a deudas para cubrir gastos cotidianos, no solo para consumo de bienes duraderos.
Un llamado a la acción estatal
Desde Eje Consultora, se sostiene que el problema de la morosidad juvenil en Concordia no debe ser visto como una serie de casos aislados, sino como una cuestión social y política que requiere atención y acción por parte del Estado. Baridón subraya que la solución no puede recaer únicamente en las decisiones individuales de los jóvenes, sino que es crucial que se implementen políticas públicas efectivas para abordar esta problemática de fondo.
Fuente: Diario Río Uruguay



