Cuatro exintegrantes del Ejército argentino han sido procesados por delitos de lesa humanidad, una resolución emitida por la jueza Analía Ramponi del Juzgado Federal Nº1 de Concepción del Uruguay. Los acusados, todos ex miembros del regimiento de Concordia, enfrentan graves cargos que incluyen privaciones ilegales de libertad, torturas y abuso sexual contra ciudadanos uruguayos.
Delitos Cometidos Durante la Dictadura
Los delitos que se les imputan están relacionados con hechos ocurridos en julio de 1977, en el contexto de la última dictadura cívico-militar y el Plan Cóndor. La jueza Ramponi ha considerado que estos exmilitares formaron parte de una organización ilícita dirigida a eliminar todo rastro de lo que consideraban un peligro para la Seguridad Nacional, resultando en actos de genocidio.
Embargo y Detalles de la Acusación
Además del procesamiento, se ha impuesto un embargo de 30 millones de pesos a cada uno de los acusados. Los imputados son el teniente primero Jorge Enrique Echeverría, el capitán Horacio Alberto Goris, el teniente primero Juan Ignacio Aleman y el sargento ayudante de caballería Miguel Ángel Galeano. Los delitos incluyen la privación de libertad y torturas a varios ciudadanos uruguayos en julio de 1977, así como el encubrimiento del homicidio del conscripto Jorge Emilio Papetti, quien sigue desaparecido.
El Contexto del Plan Cóndor
Los hechos se produjeron en el marco del denominado “Plan Cóndor”, una operación de coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur en la década de 1970. La jueza Ramponi ha señalado que las víctimas fueron detenidas en centros clandestinos de detención y sometidas a torturas físicas y psicológicas. Este plan tenía como objetivo eliminar cualquier movimiento que se considerara una amenaza para los regímenes autoritarios de la época.
El Caso de Jorge Papetti
El conscripto Jorge Emilio Papetti fue detenido en marzo de 1977, y según la investigación, sufrió torturas que llevaron a su muerte. Se le atribuye a los acusados el encubrimiento de su homicidio, mediante un montaje que intentó simular una fuga. La documentación relacionada con estos hechos fue destruida para ocultar las evidencias de los crímenes cometidos.
Fuente: Diario Río Uruguay



