Concordia ha sido testigo de un fenómeno social que marcó la vida de generaciones: la Fiesta del Estudiante. Durante septiembre, la ciudad se transformaba en un hervidero de jóvenes, carrozas y celebraciones, creando un ambiente único que aún perdura en la memoria colectiva.
Un Archivo de Recuerdos Estudiantiles
Edgardo Palauro, un egresado de la Escuela Técnica N° 1, ha dedicado más de dos décadas a compilar fotografías que narran la historia de esta festividad. Su archivo, conocido como La Secundaria en Concordia, se originó en 2004 con la intención de crear una exposición con motivo del 75° aniversario de su escuela. Sin embargo, lo que comenzó como un proyecto escolar se convirtió en un vasto catálogo de recuerdos que abarca la vida estudiantil de varias generaciones.
El Club Ferrocarril: Epicentro de la Celebración
El Club Ferrocarril fue el punto de encuentro de las festividades. Según Palauro, la organización de estos eventos comenzaba meses antes, con los estudiantes trabajando arduamente en la construcción de carrozas y gestión de recursos. Las actividades se extendían durante días, llenando la ciudad de adrenalina y camaradería.
Un Escenario de Grandes Artistas
Las noches en el Ferro no solo estaban marcadas por el bullicio estudiantil, sino también por la música. En las décadas de 1970 y 1980, artistas como León Gieco y Soda Stereo se presentaron en el escenario, dejando una huella imborrable en quienes asistieron. La combinación de carrozas y recitales se convirtió en un símbolo de la festividad, atrayendo a multitudes y creando recuerdos inolvidables.
Una Fiesta que Conecta Generaciones
El impacto de la Fiesta del Estudiante trasciende las fronteras de la ciudad. Palauro ha recibido mensajes de concordienses que viven en el extranjero, quienes encuentran en sus fotografías una conexión con su pasado. Este archivo no solo conserva imágenes, sino también historias de vida que unen a quienes compartieron esos momentos.
Una Escuela de Formadores
Más allá del entretenimiento, la Fiesta del Estudiante también ha sido un espacio de aprendizaje. La organización de actividades y la gestión de recursos han enseñado a los jóvenes a ser líderes y a trabajar en equipo. La experiencia vivida durante estos años se traduce en habilidades que perduran en la vida adulta.
La Nostalgia de Septiembre
Con el paso del tiempo, las celebraciones han cambiado, pero la esencia permanece. Para muchos, septiembre sigue siendo un estado de ánimo, lleno de recuerdos y emociones. Palauro continúa compartiendo fotografías cada agosto, invitando a todos a recordar y revivir aquellos momentos únicos que definieron su juventud.
Fuente: Diario Río Uruguay



