Néstor Lombardi, líder de la Cámara Argentina de la Actividad Frutihortícola, ha señalado que una reciente granizada en Brasil podría tener repercusiones significativas para el abastecimiento de bananas en Argentina. Este fenómeno climático ha causado daños severos en una de las principales zonas productoras de este fruto.
Impacto en el suministro de bananas
Según Lombardi, las consecuencias del granizo se manifestarán en el mercado argentino en un futuro cercano. “Vamos a notar un faltante de bananas de Brasil en los supermercados y verdulerías”, afirmó, destacando que el país vecino es un proveedor clave junto con Ecuador y Bolivia.
Aumento de precios a la vista
La disminución esperada en la oferta de bananas también se traducirá en un incremento de precios. Lombardi advirtió que, aunque la reducción de la oferta no será inmediata, se reflejará en los precios al consumidor. La situación se torna crítica, dado que Brasil es un actor fundamental en el suministro de bananas al país.
Consecuencias para otros productos agrícolas
La preocupación no se limita solo a las bananas. Lombardi mencionó que otros cultivos, especialmente verduras de hoja y tomates, también se verán afectados por las inclemencias del tiempo, que han dañado invernáculos en el norte argentino y otras regiones productivas. Esto podría repercutir en el precio y disponibilidad de estos productos en el mercado.
La situación de la papa y financiamiento para productores
En cuanto a la papa, Lombardi prevé una estabilización de su precio debido a un aumento en la producción local. Sin embargo, también expresó su preocupación por la falta de financiamiento que enfrentan los productores, lo que podría llevar a una menor superficie sembrada y, por ende, a problemas de abastecimiento en el futuro.
Desigualdad en la cadena de suministro
Una de las inquietudes planteadas por Lombardi es la significativa brecha entre el precio que recibe el productor y el que paga el consumidor. Esta disparidad es atribuida a la carga impositiva que recae sobre los productos, así como a la cantidad de intermediarios que inflan los precios antes de llegar al mercado. Lombardi enfatizó que tanto los productores como los consumidores son perjudicados por este sistema actual, que encarece los productos finales.
Fuente: El Once



