Una profesional de la salud del Hospital Centenario de Gualeguaychú está siendo juzgada por su supuesta implicación en la muerte de un niño de 10 años, ocurrida en enero de 2025. La causa se centra en la presunta falta de diagnóstico de una peritonitis que condujo al fallecimiento del menor.
Inicio del juicio y alegatos finales
El proceso judicial comenzó el pasado jueves en los tribunales locales, y se espera que este lunes se realicen los alegatos de clausura. En esta etapa, la acusación expondrá su postura sobre la responsabilidad de la médica, mientras que la defensa argumentará que no hay pruebas suficientes para considerarla culpable.
Detalles del caso y la atención médica
La víctima, Yair Suárez, falleció el 18 de enero del año pasado tras ser atendido en la guardia del hospital. Su madre, Miriam Suárez, relató que el niño había presentado síntomas de dolor abdominal desde el día anterior, lo que la llevó a administrarle algunos remedios caseros antes de llevarlo al centro médico.
Durante su consulta, la médica observó que el niño estaba agitado y se le realizaron diversos estudios, incluyendo análisis de sangre y placas radiográficas. A pesar de presentar fiebre y un diagnóstico inicial de neumonía, fue dado de alta con medicación y la recomendación de un control posterior.
Un desenlace trágico
Sin embargo, su estado se deterioró rápidamente en casa. Después de una serie de episodios críticos, Yair fue trasladado nuevamente al hospital, donde llegó sin pulso y falleció tras un intento de reanimación que duró cerca de 50 minutos.
Resultados de la autopsia y el impacto de la investigación
La autopsia, realizada en la Morgue Judicial de Concordia, reveló que la causa de muerte fue una falla multiorgánica debido a una sepsis, que se había originado por una apendicitis aguda que evolucionó a peritonitis. Este hallazgo se convirtió en una pieza clave de la evidencia en el juicio.
Ahora, el caso se aproxima a un desenlace crucial, con la presentación de los alegatos finales que definirán el futuro de la médica acusada.
Fuente: El Entre Ríos



