El fenómeno de El Niño sigue causando estragos en la región del Litoral, provocando una crecida significativa en los caudales de los ríos Paraná y Uruguay. Las intensas lluvias y la apertura de compuertas en las represas han intensificado esta situación crítica.
Escenario actual y previsiones
Juan Borus, especialista del Instituto Nacional del Agua (INA), analizó la situación en el programa Viendo Qué Pasa. Según Borus, “estamos asistiendo al momento de mayor impacto” en relación a las lluvias y su efecto en las cuencas. La provincia de Misiones y las áreas que aportan directamente a Itaipú y al río Iguazú son las más afectadas, con eventos de lluvia intensos y erráticos.
Comportamiento del río Paraná
El especialista anticipó que la onda de crecida del río Paraná ya se encuentra en curso. Se espera que el pico de esta crecida se alcance en Corrientes alrededor del 20 de octubre, gracias al importante aporte de caudales. En días recientes, Itaipú liberó 17.000 metros cúbicos de agua por segundo, mientras que el Iguazú contribuyó con otros 11.000, generando una masa de agua significativa. Para la primera semana de noviembre, se prevé que en Santa Fe se registren niveles de alrededor de 6,50 a 6,60 metros.
Situación en la cuenca del río Uruguay
La cuenca del río Uruguay también se encuentra en alerta. Borus destacó que esta área ha enfrentado lluvias continuas desde el inicio del fenómeno de El Niño, con suelos completamente saturados. La represa de Salto Grande desempeña un papel crucial al laminar el pulso de crecida para moderar el impacto en el tramo inferior del río.
Paciencia para las ciudades ribereñas
Para los habitantes de las ciudades ribereñas de Entre Ríos, como Concordia, Colón y Gualeguaychú, el descenso de las aguas requerirá paciencia. Borus explicó que, debido al gran volumen de agua acumulado en las cuencas altas y medias, el drenaje será un proceso lento.
Perspectivas a futuro
Respecto a la duración de esta inestabilidad climática, Borus indicó que aunque a partir de noviembre se espera una declinación del calentamiento de las aguas del Pacífico, los efectos del fenómeno de El Niño persistirán a lo largo de noviembre, diciembre y posiblemente durante el verano siguiente.
Fuente: Ahora



