El río Paraná ha comenzado a manifestar las primeras señales visibles del fenómeno de El Niño, según lo indicado por el director de Hidráulica de Entre Ríos, Óscar Pintos. Las intensas lluvias en Brasil y Paraguay han contribuido a una creciente notable en la cuenca alta del río.
Impacto de las precipitaciones en las represas
Pintos explicó que las lluvias han aumentado de manera significativa el caudal que fluye hacia las represas de Itaipú y Yacyretá. Para mantener niveles operativos seguros, estas represas han tenido que incrementar sus descargas, lo que podría afectar a las localidades situadas río abajo.
Proyecciones sobre el comportamiento del río
El futuro inmediato del río Paraná dependerá de la evolución de las lluvias y de las decisiones que tomen las represas. Pintos indicó que, si logran estabilizar sus niveles de seguridad y reducir las descargas, la creciente podría ser transitoria. Se estima que, hacia el 22 de octubre, el río podría alcanzar alturas de entre 4,30 y 4,50 metros, aunque esto está sujeto a cambios según el comportamiento de la cuenca.
Diferencias con el río Uruguay
El director de Hidráulica también destacó que el comportamiento del río Paraná es diferente al del río Uruguay, ya que ambos reciben aportes de cuencas distintas. Mientras el río Uruguay muestra una tendencia a la baja en localidades como Concordia y Gualeguaychú, esto no implica que el fenómeno de creciente haya terminado, dado que las condiciones seguirán dependiendo de las precipitaciones y caudales en las semanas siguientes.
Lecciones del pasado
Al evaluar la situación actual, Pintos hizo referencia a las crecientes históricas de 2015 y 2016, así como al fenómeno de El Niño de 1997 y 1998, aunque subrayó que aún hay incertidumbre sobre la intensidad de la situación actual. Recordó que el fenómeno de 1982 y 1983 fue uno de los más severos en las últimas cinco décadas, por lo que las proyecciones deben ser tomadas con cautela y revisadas conforme se disponga de nueva información.
Fuente: El Once



