Un nuevo proyecto de ley busca establecer un fondo de reparación y recuperación para comerciantes, emprendedores y clubes deportivos que han sido perjudicados por las inundaciones en las localidades situadas aguas abajo de la represa de Salto Grande. Esta iniciativa, impulsada por el diputado Enrique Cresto, surge tras años de gestiones ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM).
Desigualdad en la indemnización
Desde las severas inundaciones de diciembre de 2015, las comunidades ribereñas han solicitado que se aplique un sistema de indemnización similar al que reciben los propietarios aguas arriba del embalse. Actualmente, el régimen de indemnización beneficia solamente a los propietarios que sufren daños cuando el agua supera la cota de expropiación, mientras que los efectos negativos se trasladan a las ciudades ribereñas que enfrentan la destrucción de sus infraestructuras.
Impacto en las comunidades ribereñas
Las localidades aguas abajo, como Concordia y otras cercanas, experimentan la erosión de sus márgenes, la pérdida de paseos costeros y el colapso de servicios esenciales como el agua potable, lo que genera un costo significativo para atender las emergencias. Este desequilibrio en la gestión de recursos hídricos plantea interrogantes sobre la responsabilidad del Estado en la reparación de los daños causados.
Un llamado a la acción legislativa
El proyecto presentado se fundamenta en la necesidad de que los legisladores y autoridades locales prioricen la equidad en la distribución de recursos. A través de un organismo como CAFESG, que ya cuenta con fondos asignados, se busca implementar esta medida sin que la condición binacional del embalse retrase la solución de la injusticia que enfrentan las comunidades afectadas.
Contexto de la regulación hídrica en el país
Este tipo de reparación no es un concepto novedoso en el ámbito nacional. Varias provincias con recursos hidroeléctricos han establecido mecanismos de compensación para mitigar los efectos del uso del agua en sus territorios. La propuesta de Cresto se alinea con estos antecedentes y busca no solo una reparación histórica, sino también una planificación futura que contemple las variaciones en los niveles de inundación.
Las autoridades están llamadas a abordar estos desafíos con una visión estratégica que contemple las realidades climáticas actuales y garantice la seguridad de las comunidades ribereñas frente a futuros desastres naturales.
Fuente: El Entre Ríos



