El complejo hidroeléctrico Salto Grande celebra un hito significativo, ya que se aproxima el 80° aniversario del acuerdo que impulsó su construcción, un proyecto que une a Argentina y Uruguay a través de la energía.
Un legado histórico que se remonta a 1890
Los orígenes de esta obra se remontan a 1890, cuando la familia Soler Urquiza presentó el primer proyecto para generar electricidad en la zona de Salto Grande durante una crisis económica. Aunque en ese momento no se concretó la iniciativa, el interés por el potencial energético de la región no cesó.
El impulso de Juan Perón y los desafíos políticos
Fue en 1946 cuando el presidente Juan Perón firmó un convenio con su par uruguayo, incorporando el proyecto al Plan Quinquenal. Sin embargo, las tensiones políticas y las dificultades administrativas retrasaron el avance, y no fue sino hasta 1974 que se dieron inicio a las obras, justo antes del fallecimiento de Perón.
La innovación en Sudamérica y la influencia de los pioneros
La idea de Salto Grande se convirtió en un referente en Sudamérica, destacándose por su originalidad. A pesar de los obstáculos, la obra ha logrado cimentar la conexión eléctrica entre Argentina y Uruguay, beneficiando a millones de personas.
Un futuro prometedor con inversiones millonarias
Actualmente, Salto Grande se encuentra en una fase de renovación, con una inversión de mil millones de dólares destinada a la modernización de sus turbinas y sistemas operativos, garantizando un servicio continuo y eficiente. Este esfuerzo está respaldado por el Banco Interamericano de Desarrollo.
Un vínculo cultural y social entre países
La historia de Salto Grande no solo se trata de energía; también refleja un hermanamiento cultural entre Argentina y Uruguay. Las relaciones históricas y familiares entre ambos lados del río han tejido una rica trama de interacciones que perdura hasta hoy.
Fuente: El Entre Ríos



