
Un nuevo hecho de inseguridad golpeó a la comunidad comercial de la región en las últimas horas. Delincuentes atacaron un local bajo la modalidad de “rompevidrios”, logrando acceder al interior del establecimiento tras destruir uno de los cristales frontales. El suceso, que fue descubierto por los propietarios al inicio de la jornada laboral, generó una rápida intervención de las fuerzas policiales, quienes trabajan intensamente para identificar a los autores del robo a través de las evidencias recolectadas en el lugar.
El violento ingreso y el botín sustraído
El ilícito ocurrió durante la madrugada, aprovechando la escasa circulación de personas en el sector. Según los reportes policiales, los malvivientes utilizaron un elemento contundente para estallar el vidrio de la puerta de ingreso, provocando daños materiales significativos. Una vez adentro, los sujetos se dirigieron directamente al sector de cobro, donde lograron apoderarse de una suma de dinero en efectivo que se encontraba guardada para el inicio de las operaciones diarias. A pesar del desorden generado, los primeros informes indican que los autores se centraron exclusivamente en el dinero, dejando de lado mercadería de valor que se exhibía en las góndolas.
Investigación y relevamiento de cámaras de seguridad
Efectivos de la Policía de Entre Ríos acudieron al comercio tras el llamado de alerta de los damnificados. Personal de la División Criminalística realizó el levantamiento de rastros y huellas con el objetivo de hallar pistas que conduzcan a los sospechosos. Asimismo, se procedió al secuestro de las grabaciones de las cámaras de seguridad del local y de comercios vecinos, las cuales podrían haber registrado el momento exacto del ataque y la ruta de escape utilizada por los delincuentes. Hasta el momento, no se han informado detenciones, aunque los investigadores manejan firmes hipótesis sobre bandas que operan bajo este mismo modus operandi en la zona.
Preocupación en el sector comercial por los ataques nocturnos
El hecho ha vuelto a poner en agenda la necesidad de reforzar los patrullajes preventivos durante el horario de cierre de los negocios. Comerciantes de la zona manifestaron su preocupación por la reiteración de daños a la propiedad con fines de robo, destacando que el costo de reposición de los cristales laminados suele ser muy elevado, sumándose a la pérdida del capital sustraído. La causa quedó a cargo de la fiscalía local, que ordenó el relevamiento de testigos y el monitoreo de los puntos de control vial cercanos al lugar del siniestro.
Diario Río Uruguay



