
Una luz de esperanza se encendió para un animal que vivía una situación desesperante en la ciudad. Gracias a la valentía de una joven que no miró hacia otro lado, las autoridades policiales y judiciales intervinieron en un domicilio particular para poner fin a un cuadro de crueldad y negligencia. El operativo, que se desarrolló bajo un clima de gran tensión, permitió retirar a un canino que presentaba un estado de salud crítico, activando de inmediato los protocolos previstos por la ley de maltrato animal para garantizar su recuperación y resguardo.
Allanamiento en calle H. Primo: El operativo de rescate
El procedimiento tuvo lugar en la tarde de este miércoles 25 de marzo, en una vivienda ubicada sobre la calle H. Primo al 2300. La medida fue ejecutada por personal de la Comisaría Cuarta, bajo las órdenes directas del comisario Pedro Cepeda. La intervención fue el resultado de una solicitud realizada por la fiscal Natalia Conti y autorizada por la jueza de Garantías Gabriela Seró, quienes consideraron que existían pruebas suficientes para irrumpir en la propiedad ante la urgencia que presentaba el caso.
La denuncia que lo cambió todo: Una joven como testigo clave
El inicio de las actuaciones judiciales se dio a partir del crudo relato de una joven vecina. Según su denuncia, el animal permanecía constantemente a la intemperie, sufriendo las inclemencias del tiempo sin refugio alguno. Además, la testigo aseguró haber observado signos evidentes de desnutrición y agresiones físicas reiteradas hacia el perro por parte de sus poseedores. Esta descripción, compatible con un delito de maltrato animal, fue el motor para que la justicia actuara de oficio y ordenara el allanamiento inmediato para salvaguardar la vida del can.
El informe veterinario: Infecciones, bajo peso y desnutrición
Durante el operativo en el domicilio, se dio intervención profesional al médico veterinario Diego Hirigoyen, quien realizó una inspección técnica del animal en el lugar. El diagnóstico médico fue contundente: el perro presentaba un estado general malo, con un cuadro severo de desnutrición, infecciones en la piel y un peso muy por debajo de lo normal para su tamaño y raza. Estos hallazgos confirmaron las sospechas iniciales de abandono extremo, dejando constancia legal del deterioro físico al que estaba siendo sometido.
Secuestro del animal y medidas judiciales en curso
Ante la gravedad del informe veterinario, la fiscalía dispuso el secuestro inmediato del perro, el cual fue retirado de la vivienda para recibir atención médica urgente y ser trasladado a un lugar de custodia segura. Por estas horas, la justicia continúa con la investigación para determinar las responsabilidades penales de los propietarios del inmueble bajo la Ley Nacional 14.346, que penaliza los malos tratos y actos de crueldad a los animales. El animal quedará bajo observación mientras se evalúa su evolución clínica tras meses de aparente desidia.
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