La falta de precipitaciones ha planteado un desafío en la región oeste de Entre Ríos en lo que respecta a la siembra de maíz. Mientras que en otras zonas de la provincia se lograron cumplir los objetivos de siembra, el oeste presenta un saldo negativo debido a la escasez de lluvias. Analicemos en detalle esta situación que afecta a los agricultores de la región.
Retos en la Siembra de Maíz
El Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) informa que la falta de precipitaciones ha tenido un impacto significativo en las labores de siembra en el oeste entrerriano. A pesar de que la siembra se extendió hasta los primeros días de octubre, no se logró completar la intención inicial de siembra. Al comienzo de la temporada, las expectativas eran altas, con un pronóstico de «El Niño,» lo que apuntaba a una intención de siembra cercana a los 378,900 hectáreas de la campaña anterior.
Avance de la Siembra
A nivel provincial, el informe de SIBER señala que el progreso de la siembra alcanza el 87 % de la superficie planificada inicialmente, un avance de 24 puntos porcentuales en quince días. Sin embargo, al analizar por regiones, se revela que las zonas norte, este y sur lograron cumplir sus objetivos de siembra, mientras que el oeste es la región más afectada, con solo un 66 % del área sembrada. Esto implica una reducción en la superficie asignada al cultivo, destacándose la zona oeste, donde incluso hay lotes en los que no se pudo comenzar la siembra.
Impacto en la Emergencia de las Plantas
A pesar de que la emergencia de las plantas se califica como buena en general, la falta de humedad en el suelo y las bajas temperaturas recientes han tenido un impacto negativo en su desarrollo. La fecha de siembra temprana, cuando las reservas de humedad en el suelo eran óptimas, permitió un mejor establecimiento del cultivo.
Comparación de Sistemas de Labranza
En algunas áreas, el SIBER destaca que el sistema de labranza convencional ha tenido un mejor desempeño en comparación con la siembra directa. Preparar los campos con anticipación y permitir que algunos lotes reciban lluvias ha permitido a las plantas profundizar sus raíces, lo que ha resultado en un cultivo más uniforme.



