
En un movimiento estratégico para dar respuesta a una de las demandas vecinales más persistentes, la Municipalidad de Concordia anunció una reestructuración profunda en su servicio de higiene urbana. La ciudad implementará un esquema mixto de recolección de residuos, que incluye la concesión parcial de determinadas zonas a empresas privadas. Esta medida busca no solo optimizar la frecuencia del paso de los camiones, sino también frenar la proliferación de focos infecciosos en los barrios, todo bajo un marco de emergencia ambiental declarado por el Concejo Deliberante.
Un diagnóstico crítico: el fin del modelo actual
La decisión del Ejecutivo municipal se sustenta en un diagnóstico técnico que reveló severas limitaciones en el sistema vigente. Entre los puntos más críticos se destacan el deterioro del parque automotor, la falta de una planificación integral y la imposibilidad de medir los costos reales de la prestación. Ante las deficiencias en la regularidad del servicio, el secretario de Servicios Públicos, Alejandro López, aseguró que esta reorganización es fundamental para que el sistema “funcione mejor” y permita al municipio ejercer un control más estricto sobre la eficiencia de las rutas.
Sin despidos: la garantía para los trabajadores municipales
Ante la incertidumbre que suelen generar estos cambios, desde el municipio fueron tajantes: no habrá despidos ni pérdida de derechos laborales. El nuevo esquema contempla la protección total del personal, donde una parte de los operarios será reubicada en áreas de Higiene Urbana y otros sectores municipales. Esta transición se realizará respetando salarios, categorías y condiciones laborales, priorizando criterios de salud y edad para las tareas de mayor exigencia física, reforzando así otros servicios que hoy requieren más presencia estatal.
Contratación directa y emergencia sanitaria
Bajo el amparo de la Emergencia Ambiental, el Concejo Deliberante autorizó al Departamento Ejecutivo a avanzar, en una primera etapa, mediante contratación directa. Se trata de un esquema transitorio con una duración prevista de seis meses que abarcará únicamente un sector específico de la ciudad. Este paso funciona como una solución inmediata mientras se elaboran los pliegos para un proceso de licitación pública definitivo. El objetivo central es reducir los riesgos para la salud pública y eliminar los microbasurales que afectan la calidad de vida de los concordienses.
Hacia un modelo de gestión con indicadores de eficiencia
El nuevo modelo de gestión busca introducir indicadores de desempeño que permitan evaluar la prestación en tiempo real. Con esta modalidad mixta —utilizada ya en otras grandes ciudades del país— se pretende lograr una mayor previsibilidad de costos y una utilización más transparente de los recursos públicos. “Buscamos que el vecino tenga respuestas y que haya regularidad”, concluyó López, reafirmando que, aunque intervengan privados, la responsabilidad pública sobre el sistema sigue siendo estrictamente municipal.



