El secretario de Agricultura, Lucio Amavet, confirmó la presencia de un nuevo caso positivo de gripe aviar en Entre Ríos.
Esta vez, se trata de una granja de ponedoras ubicada en Racedo, a una distancia de 200 o 300 metros del lugar donde se registró el primer caso el pasado 20 de mayo, el cual implicó el sacrificio de 13 mil aves.
Confirmación del segundo caso de gripe aviar
El veterinario Mario Fischer, en declaraciones a FM Estación Plus Crespo, detalló que se confirmó un segundo caso positivo de gripe aviar en una granja de ponedoras cercana al primer caso. El seguimiento se venía realizando con hisopados semanales debido a la proximidad entre ambas granjas, lo cual llevó a sospechar que podría aparecer otro caso en cualquier momento.
Las muestras tomadas en el establecimiento arrojaron resultados positivos en 20 muestras, confirmando la presencia del virus en una granja de ponedoras con una capacidad de 15.000 aves. El establecimiento cuenta con tres galpones, de los cuales dos estaban ocupados con 10.000 ponedoras
Seguimiento y medidas de bioseguridad
Las autoridades continúan realizando hisopados cada 14 días en todas las granjas ubicadas en un radio de 10 kilómetros alrededor del foco inicial. En el caso específico de esta granja cercana, se estaban realizando hisopados cada siete días. Aunque no se puede determinar exactamente cómo se produjo la transmisión del virus, se consideran distintas variables posibles, como el contagio simultáneo o el transporte del virus por parte de un ave.

Ante la falta de herramientas como vacunas o antibióticos, se enfatiza la importancia de extremar las medidas de bioseguridad como medida preventiva. Asimismo, se ha iniciado un protocolo que incluye hisopados durante 28 días en toda la zona ubicada a 10 kilómetros alrededor del punto inicial del brote.
Es fundamental seguir de cerca el desarrollo de la situación y mantener una estricta vigilancia para evitar la propagación de la gripe aviar en la región. La colaboración de los productores y el cumplimiento de las medidas de bioseguridad resultan fundamentales para controlar y prevenir la propagación del virus en las granjas avícolas de Entre Ríos.



