Ante el inicio de la temporada de mayor circulación vehicular y el riesgo persistente de siniestros viales, el Ministerio de Salud de Entre Ríos, a través de la Dirección Materno Infanto Juvenil, emitió un recordatorio detallado sobre las pautas de cuidado indispensables para el traslado de embarazadas y menores. El cumplimiento de estas medidas no solo responde a una obligación legal, sino que representa la principal barrera de prevención ante lesiones graves, reduciendo hasta en un 70% las probabilidades de consecuencias fatales.
Protección para embarazadas y el riesgo de viajar con bebés en brazos
La seguridad en el vehículo comienza desde la gestación. Las autoridades sanitarias enfatizan que las mujeres embarazadas deben utilizar siempre el cinturón de seguridad, asegurándose de que la correa horizontal pase por debajo del vientre y la diagonal atraviese el pecho por encima del mismo. Por otro lado, se advierte con firmeza que los bebés nunca deben viajar en brazos de un adulto. En caso de impacto, la fuerza física hace imposible retener al menor, quien corre el riesgo de golpear contra el interior del auto o ser despedido. Además, si el adulto no lleva cinturón, su propio peso proyectado puede causar lesiones críticas al bebé.
El uso obligatorio y correcto del Sistema de Retención Infantil (SRI)
El uso del Sistema de Retención Infantil (SRI) es obligatorio para menores de 10 años y es el método más eficaz de protección. Las recomendaciones técnicas varían según la etapa de crecimiento: los menores de un año (e idealmente hasta los dos) deben viajar en el dispositivo conocido como “huevito”, colocado mirando hacia atrás y preferentemente detrás del asiento del acompañante. Para los mayores de un año, se debe utilizar la sillita tipo butaca, y a partir de los seis años, el asiento elevado o “booster”, siempre en las plazas traseras.
Por qué los menores de 12 años siempre deben ir atrás
La normativa de salud e higiene vial establece que los niños y niñas menores de 12 años deben ocupar exclusivamente los asientos traseros. El asiento delantero representa un peligro crítico debido a la posibilidad de impacto contra el tablero o el parabrisas ante una frenada brusca. Asimismo, las bolsas de aire (airbags) están diseñadas para la fisonomía de un adulto y su activación puede resultar severamente dañina para un niño debido a la fuerza y altura del despliegue. Complementariamente, se recuerda mantener siempre los seguros de las puertas activados y jamás dejar a un menor solo dentro del habitáculo.
Consejos para el uso de transporte público y colectivos
La seguridad también se extiende al transporte de pasajeros. Los profesionales recomiendan que, al viajar en colectivo, se elijan ubicaciones en el área central del vehículo, evitando los asientos delanteros y las zonas cercanas a las puertas, que son las más vulnerables en caso de colisión. Al descender, el adulto debe bajar primero para recibir al niño desde la vereda. En caso de trasladarse con cochecitos, el menor debe permanecer asegurado en él o ser sostenido firmemente por la persona adulta durante todo el trayecto para evitar caídas por movimientos imprevistos de la unidad.



