El panorama del consumo en Argentina se torna cada vez más complejo, y los almacenes de barrio se han convertido en un reflejo del deterioro del poder adquisitivo. A pesar de que la inflación ha mostrado una desaceleración, los comerciantes reportan que las familias cuentan con menos recursos para sus compras diarias, lo que ha llevado a un cambio notable en sus hábitos de consumo.
Compras Reducidas y Necesidades Básicas
En un contexto donde el consumo masivo ha retrocedido un 1% mensual en septiembre, los pequeños comercios enfrentan el desafío de adaptarse. Según Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros, las familias están optando por compras más pequeñas y frecuentes, lo que se conoce como compra hormiga. Este patrón implica que los consumidores adquieren solo lo necesario para el día a día, priorizando alimentos esenciales.
Impacto en las Ventas y la Reposición de Mercadería
La disminución en la cantidad de clientes y la facturación afecta a los almacenes, quienes también deben lidiar con la dificultad de reponer mercadería y cubrir los costos operativos. En este sentido, Savore señala que, aunque el aumento de precios se ha moderado, los gastos fijos consumen una gran parte de los ingresos de las familias, lo que limita su capacidad de compra.
Segundas Marcas y Productos de PYMES en Aumento
Una de las respuestas a esta crisis es el aumento en la demanda de segundas marcas y productos de pequeñas y medianas empresas (pymes). Los consumidores buscan alternativas más económicas, lo que ha permitido a estos productos ganar espacio en las góndolas, ofreciendo precios significativamente más bajos en comparación con las marcas tradicionales.
El Resurgir del Fiado en los Almacenes
El fiado, una práctica tradicional en los almacenes, ha vuelto a cobrar importancia. Aunque no ha desaparecido, los comerciantes indican que su uso ha aumentado, permitiendo a los clientes completar sus compras antes del cobro de sus salarios. Sin embargo, esta modalidad depende de la relación de confianza entre el comerciante y el cliente, así como de la capacidad financiera del negocio.
Desafíos Persistentes para los Comerciantes
El consumo masivo sigue enfrentando retos significativos, con caídas en las ventas de supermercados y mayoristas. A pesar de algunos indicios de mejora en ciertos sectores, como el aumento en los patentamientos de vehículos, las ventas minoristas continúan en descenso. Los comerciantes deben ajustar sus estructuras de costos para sobrevivir y adaptarse a un entorno económico que sigue siendo desafiante.
Fuente: Apf



