
Entre Ríos.
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Bolsacer), a través de su sistema de información (SIBER), ha dado a conocer las primeras estimaciones sobre la superficie destinada al cultivo de arroz para el actual ciclo agrícola. Según los datos procesados por la entidad, se proyecta un área de siembra que se situaría en torno a las 65.000 hectáreas en el territorio provincial. Esta cifra marca el inicio de una campaña que se desarrolla bajo condiciones climáticas y operativas que son monitoreadas de cerca por los productores y técnicos del sector arrocero.
Incremento estimado respecto a la campaña anterior
De confirmarse esta proyección de 65.000 hectáreas, la provincia registraría un aumento aproximado del 10% en comparación con la campaña 2024/25, donde se implantaron 59.200 hectáreas. Este crecimiento en la intención de siembra responde a una combinación de factores, entre los que se destacan las perspectivas de mercado y la disponibilidad inicial de recursos hídricos en las principales zonas productoras. No obstante, la cifra final queda supeditada a la evolución de las labores en el campo y a la capacidad de completar la carga de las represas en los sectores donde el riego depende de este sistema.
Distribución geográfica y fuentes de riego
El cultivo de arroz en Entre Ríos presenta una distribución particular ligada a la disponibilidad de agua. El informe técnico destaca que la zona de pozos profundos, ubicada mayoritariamente en el centro y sur de la provincia, mantiene una superficie estable debido a la previsibilidad de la fuente de extracción. Por otro lado, la región que utiliza agua superficial proveniente de ríos y arroyos, así como aquella que depende de represas, muestra una mayor variabilidad en sus planes de siembra, condicionados directamente por el régimen de precipitaciones registrado durante la primavera.
Avance de siembra y condiciones climáticas
Las labores de implantación han comenzado a registrarse en diversos departamentos de la provincia, aprovechando las ventanas de tiempo seco. Los técnicos del SIBER señalaron que, si bien el inicio ha sido favorable, los productores mantienen cautela frente a los pronósticos de mediano plazo que sugieren la persistencia de fenómenos climáticos que podrían afectar la disponibilidad hídrica durante la etapa de mayor demanda del cultivo. El monitoreo semanal de la Bolsa de Cereales continuará ajustando estos números a medida que finalicen las tareas de siembra en las diferentes cuencas arroceras entrerrianas.



