Productores advierten graves daños en la fruta tras las heladas intensas de julio. Las temperaturas extremas afectaron la recolección y dejaron huella en los cultivos de mandarina y otras variedades.
Productores del Macizo Citrícola en alerta
Las bajas temperaturas registradas en los últimos días provocaron serios inconvenientes en la producción citrícola del norte de Entre Ríos. Así lo señalaron Marcos Dal Mazo, presidente de la Asociación de Citricultores de Villa del Rosario; Elvio Calgaro, productor de la misma localidad; y Héctor Toller, citricultor de Federación.
Marcos Dal Mazo: “Sufrimos térmicas de hasta 7 grados bajo cero”
Desde su quinta, Dal Mazo explicó que la helada fue generalizada y muy intensa: “Ya se están viendo los daños, especialmente en la fruta en recolección. En las plantas no tanto en esta zona, pero sí en otras regiones del macizo”.
Y agregó: “Siempre se habla de que los cítricos necesitan algo de frío, pero no estas temperaturas extremas. Esto se suma a una sequía previa que dejó a las plantas debilitadas”.
Elvio Calgaro: “La fruta está quemada por el frío extremo”
Desde su chacra, Calgaro observó que si bien las plantas parecen no haber sufrido daños visibles como en otros años, la fruta sí fue severamente afectada: “Está literalmente quemada. No es una helada temprana, sino un fenómeno atípico por su duración e intensidad”.
Héctor Toller: “Gracias al lago, el impacto fue menor en algunas zonas”
El productor federado destacó que en ciertas áreas el microclima generado por el lago amortiguó los efectos, pero advirtió que el panorama sigue siendo grave: “Fueron muchas horas seguidas de helada, desde temprano en la noche hasta pasado el mediodía siguiente”.




