El Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) informó que la perspectiva de siembra de arroz para el ciclo 2025/2026 muestra una caída interanual del 13%, lo que representa una reducción de 8.850 hectáreas con respecto al ciclo 2024/2025.
Según datos de la red de colaboradores del SIBER, la intención de siembra se ubicaría en 59.000 hectáreas, frente a las 67.850 hectáreas cultivadas en el período anterior. Esta disminución se explica principalmente por la caída en el precio del cereal, que redujo a la mitad su cotización en pesos por tonelada entre julio de 2024 y junio de 2025, al tiempo que los costos de producción aumentaron considerablemente.
Impacto de precios y costos en el arroz largo fino
El arroz tipo comercial largo fino, que históricamente representa el 78% del área sembrada en la provincia, registró una baja de su cotización de 400.000 $/t a 200.000 $/t en un año. Este escenario afecta especialmente a las zonas donde el riego depende de pozos profundos, debido a los elevados costos de energía, lo que eleva el rendimiento de indiferencia por encima de los 9.000 kg/ha, una meta difícil de alcanzar en el contexto actual.
En estos sectores, que abarcaban 44.850 hectáreas en el ciclo anterior, se proyecta una retracción del 20%, alcanzando unas 36.000 hectáreas en la campaña que se inicia. Por su parte, las áreas de represas y las zonas del extremo norte de La Paz mantienen perspectivas de siembra similares al ciclo pasado, aunque con rendimientos de indiferencia también elevados.
Escenario ajustado para el arroz largo ancho
En cuanto al arroz tipo comercial largo ancho, cuya cotización bajó de 550.000 $/t a 350.000 $/t, algunos productores evalúan aumentar su superficie sembrada debido a que la caída de precio fue menor en comparación con el tipo largo fino. Esta variedad representó el 13% del área en el último ciclo y su rendimiento de indiferencia en zonas de pozos se estima en 6.000 kg/ha.
Un ciclo desafiante para la rentabilidad del arroz
La campaña 2025/2026 se perfila como una de las más desafiantes para el arroz en Entre Ríos en la última década. Los precios internacionales en descenso, la caída sostenida de las cotizaciones locales y los costos de producción en alza generan un contexto donde la rentabilidad no está garantizada, incluso alcanzando rendimientos récord.
Los análisis económicos indican que, en muchos casos, los productores de campos arrendados enfrentan márgenes negativos, mientras que los productores en campo propio pueden tener resultados positivos muy ajustados, dependiendo del sistema de riego y la variedad cultivada.
En este escenario, la evolución de los precios del arroz durante la campaña será clave para definir la rentabilidad de los productores entrerrianos, condicionando las decisiones de siembra y marcando una tendencia de contracción del área cultivada en la provincia.




