El Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) realizó un relevamiento con su red de colaboradores para conocer la intención de siembra de trigo para el ciclo 2025/26. Según los primeros datos, aún no hay una decisión clara por parte de los productores respecto al área destinada al cereal, debido a que la cosecha de maíz de primera sigue en curso y resta evaluar el cierre de la campaña de soja, aunque las perspectivas de rendimiento son favorables.
Por el momento, se estima que la superficie sembrada será similar a la del ciclo 2024/25, que alcanzó 616.800 hectáreas en la provincia.
Condiciones económicas y rentabilidad del trigo
Desde el punto de vista económico, el informe destaca que la situación sigue siendo desfavorable. Aunque el precio pizarra Rosario mostró una recuperación desde su punto más bajo en noviembre de 2024, los costos actuales de producción hacen que el rendimiento de indiferencia se ubique en 3.300 kg/ha, un 4,7 % superior al promedio de las últimas diez campañas.
El futuro del trigo diciembre 2025 cotiza en 214 U$S/t en el mercado Matba Rofex, un valor que no cubre los costos considerando un rendimiento histórico promedio. Esta cotización, si bien es superior a la actual, sitúa el rendimiento de indiferencia en 3.215 kg/ha, cifra que solo fue superada en tres de las últimas cinco campañas. Para alcanzar un margen bruto nulo, el precio debería ubicarse en 218,6 U$S/t si el rendimiento promedio fuera 3.150 kg/ha.
En contraste, los márgenes de rentabilidad son positivos para los productores que trabajan en campos propios, ya que los costos de arrendamiento no afectan su ecuación económica.
Estrategia de siembra combinada con soja de segunda
El informe del SIBER también analiza la combinación trigo y soja de segunda, proyectando un rendimiento promedio de 2.200 kg/ha para la soja de segunda en la provincia. Bajo este escenario, los productores que trabajan en campos arrendados podrían cubrir sus costos, con un margen bruto levemente positivo de 30 U$S/ha.
En el caso de los productores que operan en campos propios, la rentabilidad mejora significativamente, con márgenes que podrían alcanzar 247 U$S/ha al combinar ambos cultivos.




