En la provincia de Entre Ríos, el cultivo de soja de primera para la campaña 2023/24 abarca una superficie aproximada de 400.000 hectáreas. Este año, el estado fenológico del cultivo oscila entre R2, marcando el fin de la floración, y R5, el inicio de la formación del grano. De manera alentadora, el 89% de la soja presenta una condición que varía entre buena y muy buena, distribuido de la siguiente manera:
- Muy buena: 25%
- Buena: 64%
- Regular: 10%
- Mala: 1%
Desafíos Climáticos y Respuesta del Cultivo
El cultivo de soja ha enfrentado recientemente desafíos significativos debido a las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones, que se extendieron por más de 20 días. Estas condiciones adversas provocaron la pérdida de hojas basales y el aborto de flores y vainas en las plantas. No obstante, las lluvias oportunas han permitido mantener la condición del cultivo en niveles similares a los de la última evaluación.
Vigilancia Sanitaria: Prevención y Control
A nivel sanitario, se ha reportado un incremento en la presencia de orugas defoliadoras y chinches, junto con algunos lotes afectados por una elevada presión de yuyo colorado. Estas observaciones subrayan la importancia de una vigilancia y manejo continuos para preservar la salud del cultivo.
Proyecciones de Rendimiento: Una Visión Optimista
Con la condición actual del cultivo, las proyecciones indican que el rendimiento de la soja para el ciclo 2023/24 podría superar el promedio de la última década, establecido en 2.240 kg/ha. Este análisis sugiere una expectativa favorable para el rendimiento de la soja en Entre Ríos, condicionada a la continuidad de las actuales circunstancias agronómicas y climáticas.




