
El sector agroindustrial de Entre Ríos atraviesa una campaña marcada por una notable recuperación productiva. Según el último informe del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), la cosecha de maíz de primera del ciclo 2025/26 proyecta un volumen total de 3.411.525 toneladas. Esta cifra representa un incremento interanual del 82% en comparación con el ciclo 2024/25, cuando la producción se situó en 1.874.065 toneladas, consolidando un cambio de tendencia para el principal grano de la provincia.
Avance de cosecha y rendimientos actuales
Tras las intensas precipitaciones registradas entre el 11 y el 17 de febrero, las tareas de recolección cobraron un fuerte impulso en todo el territorio provincial. De acuerdo a los datos procesados por la Red de Colaboradores del SIBER sobre un área sembrada de 532.850 hectáreas, ya se ha cosechado el 56% de la superficie, lo que equivale a unas 300.000 hectáreas trabajadas. El rendimiento promedio a nivel provincial se ubica actualmente en los 6.500 kilogramos por hectárea (kg/ha), un valor que, si bien muestra una leve caída del 3% respecto al ciclo anterior, supera en un 33% al promedio registrado en el último lustro.
Contrastes regionales en el territorio entrerriano
El informe técnico revela marcadas diferencias entre las distintas zonas productivas de la provincia. El sector Sur lidera el avance de las máquinas con el 80% de su superficie recolectada, favorecido por una menor incidencia de lluvias que permitió la continuidad de las labores; sin embargo, esta zona reporta los rendimientos más bajos, con un promedio de 5.900 kg/ha, debido a la falta de humedad crítica durante el periodo de floración. En contraposición, el sector Oeste registra el avance más lento (34%), pero ostenta el rendimiento promedio más elevado de la provincia, alcanzando los 7.500 kg/ha.
Proyecciones finales para el ciclo 2025/26
La estimación de producción final toma en cuenta el descuento habitual de unas 8.000 hectáreas que se destinan directamente al consumo animal, ya sea para grano húmedo o elaboración de silos. De mantenerse la tendencia actual de los rindes, la cosecha superaría los 3,4 millones de toneladas. Este salto productivo de más de 1,5 millones de toneladas adicionales respecto al año pasado se explica por la combinación de una mayor superficie implantada y condiciones climáticas que, a pesar de los pulsos secos localizados, permitieron una mejor respuesta de los cultivos que en la campaña precedente.
Contexto histórico y comparativa productiva
El incremento del 33% frente al promedio de los últimos cinco años (que se situaba en 4.896 kg/ha) posiciona a este ciclo como uno de los más productivos del último tiempo. Los analistas del SIBER destacan que el volumen de 3,4 millones de toneladas inyectará un dinamismo significativo a la cadena de valor local. No obstante, el sector permanece atento a la evolución del clima en las zonas donde el avance de cosecha es menor, ya que nuevos frentes de tormenta podrían retrasar el ingreso de las máquinas y afectar la calidad del grano remanente en los lotes.



