
El panorama agrícola en la provincia de Entre Ríos presenta señales de preocupación para los productores de cereales. Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), el estado de los cultivos de maíz tardío y de segunda ha sufrido un deterioro marcado. Las condiciones climáticas recientes han impactado directamente en el desarrollo de las plantas, dejando un escenario dividido en cuanto a las expectativas de rendimiento para la actual campaña.
El estado actual de los cultivos en la provincia
De acuerdo al relevamiento técnico, actualmente solo el 48% del área implantada con maíz tardío y de segunda presenta una condición calificada entre buena y muy buena. Este porcentaje refleja una caída en la calidad del cultivo, ya que el resto de la superficie se reparte en categorías menos optimistas: un 42% se encuentra en estado regular y un 10% ya se considera en condición mala, lo que enciende las alarmas en el sector productivo regional.
Factores climáticos y estrés hídrico
El deterioro de los cuadros está estrechamente vinculado a las escasas precipitaciones registradas en zonas clave de la provincia durante periodos críticos del ciclo biológico. El informe detalla que gran parte de los lotes se encuentran transitando etapas reproductivas bajo un fuerte estrés hídrico y térmico. Esta falta de humedad adecuada en el suelo ha provocado un marchitamiento foliar y una reducción en el potencial de llenado de grano, factores que determinan directamente el éxito de la cosecha.
Presencia de plagas y desafíos sanitarios
Además de los factores climáticos, el sector enfrenta una presión sanitaria adicional. Se ha reportado la presencia de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), vector de la enfermedad conocida como el “achaparramiento del maíz”. Aunque los niveles de incidencia varían según la zona, la combinación de altas temperaturas y la presencia de la plaga complica el manejo del cultivo, obligando a los productores a intensificar los monitoreos para evitar pérdidas mayores en la producción final.
Proyecciones para la cosecha de segunda
A pesar de que un sector de la producción aún mantiene expectativas favorables, la disparidad en los registros de lluvia dentro del territorio entrerriano marca una brecha importante. Los técnicos del SIBER advierten que las próximas semanas serán determinantes para definir el rinde promedio de la provincia. Si no se registran aportes de agua significativos de manera inmediata, el porcentaje de lotes en condición regular y mala podría incrementarse, afectando el volumen total de granos que ingresará a las terminales portuarias y plantas de acopio de la región.



