Con los primeros fríos del año, las autoridades sanitarias encendieron las alarmas en la provincia de Entre Ríos debido a un peligroso incremento en los casos de intoxicación por monóxido de carbono (CO). Según los datos revelados en el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN N° 808), la región está registrando estadísticas que superan drásticamente los valores esperados para esta época del año.
El informe detalla que Entre Ríos ha consolidado un salto cuantitativo muy preocupante: mientras que en el mismo período de 2022 solo se habían reportado 2 casos, en lo que va de este año ya se han confirmado 17 personas afectadas. Esta tendencia ubica a la provincia, junto a Buenos Aires, CABA y Mendoza, entre las jurisdicciones más golpeadas del país, llegando a registrar entre 4 y 8 veces más casos de los previstos estadísticamente.
A nivel nacional, el panorama también es complejo, acumulando 263 casos confirmados y 9 fallecimientos en lo que va del año.
Un enemigo invisible en el hogar
El monóxido de carbono es un gas altamente peligroso debido a que no tiene olor, color ni sabor, lo que impide que las personas noten su presencia en ambientes mal ventilados.
Desde la cartera de Salud remarcan que la inmensa mayoría de estos incidentes no son accidentes fortuitos, sino eventos completamente prevenibles. A nivel país, se determinó que el 26% de las intoxicaciones se originaron por el uso de estufas a gas deficientes, mientras que el 20% se vinculó al uso inadecuado de cocinas, hornos o anafes. El mal funcionamiento de los equipos, la falta de mantenimiento y el encierro de los hogares son los principales desencadenantes.
Síntomas de alerta y cómo actuar
El monóxido de carbono ingresa al cuerpo mediante la respiración y bloquea el transporte de oxígeno en la sangre, afectando de forma directa al cerebro y al corazón. Los síntomas más comunes incluyen:
- Generales: Debilidad, cansancio, mareos, desvanecimientos o síncope.
- Neurológicos: Dolor de cabeza (cefalea), irritabilidad, confusión y somnolencia.
- Gastrointestinales: Náuseas y vómitos.
¿Qué hacer ante una sospecha? El protocolo de emergencia indica que se debe ventilar el lugar de inmediato abriendo puertas y ventanas, retirar a los afectados hacia un espacio abierto con aire fresco y trasladarlos con urgencia al centro médico más cercano.
Medidas clave para la prevención
Para evitar que las cifras sigan escalando durante los meses más crudos del invierno, los especialistas insisten en adoptar conductas preventivas elementales:
- Revisión profesional: Hacer controlar todos los artefactos de calefacción una vez al año por un gasista matriculado.
- Color de la llama: Verificar que la llama de los quemadores sea siempre de color azul. Si es amarilla o naranja, el artefacto está funcionando mal y genera monóxido de carbono.
- No usar la cocina para calentar: Jamás utilizar las hornallas ni el horno como método de calefacción.
- Ventilación constante: Mantener siempre una rejilla o una ventana mínimamente abierta para garantizar la circulación de aire puro en la vivienda.



