
Un insólito episodio de “picardía” delictiva sacudió la tranquilidad del centro de la ciudad durante la última noche del fin de semana. Lo que comenzó como una velada de alta gastronomía en uno de los puntos más exclusivos de la zona gastronómica local, terminó con un despliegue policial y un joven esposado a plena vista de los transeúntes. El protagonista de la noche no solo eligió los platos más costosos del menú, sino que diseñó una estrategia de escape que fue neutralizada en segundos por la rápida reacción del personal del establecimiento, dejando en evidencia un nuevo modus operandi que pone en alerta a los comerciantes del rubro.
Cena de $68.200 y maniobra de escape en el sector externo
El incidente se registró durante la noche de este domingo 26 de abril en el restaurante Cristóbal, ubicado frente a la Plaza 25 de Mayo. Un joven de 22 años ingresó al local y realizó un pedido cuyo valor total ascendió a $68.200. Según el informe policial, el cliente inició su consumo en el interior del salón, pero promediando la noche solicitó trasladarse a una de las mesas del sector externo. Esta ubicación estratégica le permitió, ante un descuido del personal, iniciar una huida a pie a gran velocidad sin haber pasado previamente por la caja para cancelar la abultada cuenta.
Persecución y captura en plena Plaza 25 de Mayo
La maniobra no resultó según lo planeado, ya que uno de los mozos del restaurante advirtió la fuga de inmediato. Sin dudarlo, el trabajador comenzó a perseguir al joven por las calles céntricas, logrando interceptarlo y retenerlo a pocos metros del lugar, precisamente en la intersección de Pellegrini y Mitre. En una de las esquinas más transitadas de la plaza principal, el empleado logró retener al sujeto hasta la llegada de las fuerzas de seguridad, mientras ocasionales testigos observaban sorprendidos la secuencia.
Intervención del Comando Radioeléctrico y detención formal
Minutos después de la captura civil, arribó al lugar personal del Comando Radioeléctrico, que procedió a la detención formal del involucrado. Los efectivos constataron que el sujeto no tenía intenciones de abonar la deuda y que no contaba con medios de pago al momento de ser retenido. El joven fue trasladado en un móvil policial mientras el personal del restaurante formalizaba la denuncia correspondiente, aportando el ticket del consumo como prueba principal del perjuicio económico ocasionado al comercio.
Imputación por hurto en flagrancia y situación judicial
El caso quedó bajo la órbita de la justicia local, con la intervención directa del fiscal en turno, Tomás Tscherning. El magistrado dispuso el traslado del joven de 22 años a dependencias policiales y su imputación formal bajo el delito de “hurto en flagrancia”. Según fuentes judiciales, esta calificación se aplica debido a que el sujeto fue sorprendido en el momento exacto en que intentaba apoderarse del servicio y los bienes del local de manera ilegítima, omitiendo la contraprestación económica obligatoria. El detenido permanecerá a disposición del Ministerio Público Fiscal mientras se resuelven las actuaciones legales.
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