En el transcurso del año 2026, Entre Ríos ha registrado 79 víctimas fatales a causa de siniestros viales, según datos proporcionados por la Policía provincial. De este total, 55 personas perdieron la vida en rutas, lo que equivale al 70% de los casos reportados, destacando la peligrosidad de estos corredores para los conductores.
Factores determinantes en la siniestralidad
El comisario Diego Pasarello, jefe segundo de la División de Operaciones Viales, informó que la fuerza policial ha intervenido en 433 accidentes con personas heridas hasta la fecha. Este balance también muestra que 364 individuos sufrieron lesiones de gravedad, mientras que 204 más presentaron heridas de diversa consideración.
Meses críticos y comportamientos de los conductores
Los datos reflejan que enero fue el mes con la mayor cantidad de siniestros, seguido de marzo. En mayo, factores climáticos como lluvias y neblinas afectaron la siniestralidad, aunque Pasarello subrayó que estos eventos se conjugan con comportamientos de los conductores. La velocidad fue un factor presente en uno de cada tres accidentes. Además, el 66% de los siniestros graves fueron colisiones entre vehículos, con un 70% de los impactos siendo frontales o frontolaterales debido a invasiones de carril o maniobras de sobrepaso inadecuadas.
Rutas con mayor siniestralidad
En lo que respecta a las rutas, la Ruta Provincial 20 se posiciona como la más peligrosa, acumulando el 35% de los siniestros graves en la provincia. Le siguen la Ruta Provincial 6 con un 15%. En la red nacional, la Ruta Nacional 14 concentra el 31% de los accidentes graves, mientras que la Ruta Nacional 12 y la Ruta Nacional 18 representan el 26% y 20% respectivamente.
Controles y medidas de seguridad
Para contrarrestar esta alarmante situación, las autoridades han implementado controles viales. La Ruta Nacional 14 cuenta con seis radares fijos, y la Ruta Nacional 18 tiene dos radares habilitados. Además, se han instalado cuatro radares móviles en diferentes puntos críticos. Pasarello resaltó que estas medidas buscan atender las inquietudes de los intendentes locales sobre el exceso de velocidad en zonas urbanas.
La instalación de radares se justifica también por el artículo 51 de la Ley Nacional de Tránsito, que establece límites de velocidad de 60 km/h en zonas pobladas. El comisario concluyó enfatizando la importancia de extremar las medidas de prevención, especialmente en condiciones climáticas adversas, señalando que “la seguridad es una construcción social y todos somos parte de ella”.
Fuente: El Once



