El puente Alvear, una de las estructuras más icónicas de la ciudad de Concordia, cumple 103 años desde su inauguración por el entonces presidente argentino Marcelo Torcuato de Alvear. Esta obra, que conecta a la ciudad con importantes vías de acceso, ha sido testigo de la historia y el desarrollo de la región.
Un puente para la historia
Cuando Alvear asumió la presidencia en 1922, la ciudad de Concordia requería urgentemente una conexión vial. La construcción del puente fue encomendada a la empresa local Ricagno, que llevó a cabo el proyecto con la ayuda de aproximadamente 400 obreros y el uso de 200 carros para su edificación. Este esfuerzo fue fundamental para mejorar la infraestructura de la Mesopotamia argentina.
Inauguración con gran ceremonia
El 10 de junio de 1923, Alvear llegó a Concordia en un acto que reunió a autoridades locales y una multitud de ciudadanos. El puente fue inaugurado en un ambiente festivo, donde el presidente pronunció un discurso desde la Casa Municipal, antes de dirigirse al arroyo Yuquerí Grande donde se realizó la ceremonia de bendición del puente por parte de monseñor Bazán y Bustos.
Un legado perdurable
Desde su inauguración, el puente Alvear ha sido objeto de diversas obras de consolidación para adaptarse a las crecientes del arroyo que desemboca en el río Uruguay. Estas mejoras han asegurado su durabilidad y funcionalidad a lo largo de los años, convirtiéndolo en un símbolo del progreso y la historia de Concordia.
Recuerdos de una visita presidencial
Durante su estancia en la ciudad, Alvear fue recibido por una multitud de aproximadamente 4.000 personas y disfrutó de la hospitalidad local en el Hotel Colón, donde se recuerda que, durante un almuerzo, peló mandarinas con sus propias manos, un gesto que quedó grabado en la memoria de los concordienses.
El puente Alvear sigue siendo un importante legado de la historia argentina y un punto de referencia en la ciudad de Concordia, que celebra con orgullo su aniversario.
Fuente: Diario Río Uruguay





