El fallecimiento de Carlos Antonio Bonetta ha causado un profundo dolor en la comunidad de Concordia, donde su nombre estaba estrechamente asociado a uno de los comercios más emblemáticos de la ciudad: Bonetta Vidrios.
Un legado familiar en el comercio
Desde muy joven, Bonetta se unió a su padre en la vidriería, iniciando su trayectoria a los 12 años. A lo largo de su vida, se formó en los diversos oficios del rubro, desde el corte hasta la instalación de vidrios, convirtiéndose en la cuarta generación de una familia dedicada a este negocio. En una entrevista de 2024, recordó que Bonetta Vidrios contaba con 85 años de historia, remontándose a los inicios de su abuelo, Carlos Antonio Bonetta y Batistela Bonetta.
Docente y comerciante
Además de su labor en el comercio, Bonetta tuvo una destacada carrera como docente, donde se desempeñó durante casi 40 años. Estudió en el Instituto de Profesorado y enseñó Mecanografía y Tecnología en la Escuela Técnica Nº 2, así como Filosofía y Doctrina Religiosa. En sus relatos, enfatizaba el importante papel de sus padres en la consolidación de la empresa familiar.
La familia al mando
La continuidad de Bonetta Vidrios está asegurada con la incorporación de sus hijos, Andrés y Matías, quienes comparten su pasión por el negocio familiar. La fábrica se ubica en Avenida Presidente Illia 554, mientras que el local comercial se encuentra en Calle 25 de Mayo 861, en la esquina con Calle Güemes.
Un adiós sentido
Bonetta, quien estaba casado con Mary Vallone de Bonetta y era padre de cuatro hijos, fue recordado por amigos, familiares y vecinos que lo conocieron a lo largo de su vida. Sus restos están siendo velados en Casa Dri y serán trasladados al Cementerio Pinar del Campanario. Su legado perdurará en la historia de Concordia, donde su trayectoria comercial y educativa dejó huella.
Fuente: Diario Río Uruguay



