Un incidente inesperado ocurrió en la vivienda de un hombre que había vendido una camioneta Fiat Toro, cuando tres personas se presentaron para reclamar el pago de una deuda prendaria. El propietario actual, convencido de que la obligación había sido saldada, inicialmente pensó que se trataba de un intento de estafa.
Reclamo inesperado por parte de profesionales
Las tres personas, que se identificaron como profesionales de Concepción del Uruguay, informaron que su visita era para proceder con el secuestro del vehículo debido a una supuesta deuda. Ante esto, el propietario se comunicó con la gestora que había intervenido en la venta de la camioneta.
Aclaraciones sobre la situación de la prenda
La gestora explicó que la camioneta había sido vendida a un nuevo propietario, quien había cancelado la deuda y realizado los trámites pertinentes ante el Registro del Automotor. Sin embargo, días antes del reclamo, el anterior propietario había recibido un correo de un estudio jurídico reclamando la deuda, lo que lo llevó a consultar.
Investigaciones posteriores y aclaraciones
Tras el incidente, la gestora volvió a verificar la situación y confirmó que no existía deuda pendiente. Al comunicar esta información a los reclamantes, estos abandonaron el lugar de manera abrupta, lo que generó más inquietud sobre la legalidad de su visita.
Desenlace del episodio
Finalmente, se estableció que la prenda relacionada con la camioneta había sido adquirida por un tercero que había presentado el reclamo a través de un estudio jurídico local. Ante esta aclaración, el anterior propietario decidió no realizar la denuncia, dado que la situación se debió a un malentendido administrativo.
Fuente: El Once



