Una Ford F-350 modelo 1981, originalmente utilizada por el Automóvil Club Argentino, fue transformada rápidamente para transportar a Juan Pablo II durante su histórica visita a Argentina en medio de la Guerra de Malvinas.
Un vehículo de trabajo convertido en símbolo
La camioneta, que cumplía funciones de asistencia mecánica, fue adaptada para cumplir un rol inédito en el contexto de la visita del pontífice. El Automóvil Club Argentino tuvo que modificarla de manera urgente para garantizar la seguridad y visibilidad de Juan Pablo II ante las multitudes que se esperaban en las calles.
Transformación contrarreloj
Para convertir la F-350 en papamóvil, se retiró el equipamiento del sector trasero, donde anteriormente se transportaban herramientas de trabajo. En su lugar, se construyó una estructura elevada con superficies transparentes que permitían al pontífice observar y saludar a la gente durante su recorrido por la ciudad.
Medidas de seguridad en tiempos complejos
Tras el atentado del 13 de mayo de 1981, la seguridad de Juan Pablo II se volvió una prioridad. La adaptación de la Ford F-350 no solo buscó ofrecer visibilidad, sino que también incorporó medidas de protección para salvaguardar al pontífice durante su visita.
Un contexto histórico
El 11 de junio de 1982, cuando Juan Pablo II llegó al país, la guerra por las Malvinas estaba en su fase final. Su presencia se convirtió en un evento que trascendió la dimensión religiosa, con miles de personas saliendo a las calles para verlo pasar.
Un legado automotor
La historia de la Ford F-350 no terminó con esa visita. En 1987, Juan Pablo II regresó a Argentina y se prepararon nuevos vehículos adaptados para sus traslados. Sin embargo, la F-350 siempre será recordada por su singular transformación de camioneta de auxilio a vehículo ceremonial.
Un lugar en la historia argentina
Con el tiempo, la Ford F-350 ha dejado de ser vista solo como un vehículo del Automóvil Club Argentino. Las imágenes de Juan Pablo II recorriendo las calles argentinas con esta camioneta han marcado un lugar especial en la historia automotriz del país, convirtiendo a este modelo en uno de los más curiosos asociados a las visitas papales.
Fuente: El Once



