En un importante golpe a la industria del tabaco ilegal, la Justicia Federal de Gualeguaychú ha logrado desarticular una vasta organización criminal que operaba en la producción y distribución de cigarrillos falsificados. Esta operación se tradujo en la realización de 24 allanamientos simultáneos en cinco provincias del país.
Una fábrica clandestina con capacidad para 700 millones de cigarrillos
Las autoridades descubrieron una megafábrica capaz de producir aproximadamente 700 millones de cigarrillos anuales. Durante los operativos, se confiscó más de 54 toneladas de tabaco y alrededor de 14 millones de estampillas fiscales falsas, además de maquinaria industrial utilizada para la fabricación del producto.
Investigación y acusaciones
La causa está bajo la supervisión de la Fiscalía Federal, liderada por el fiscal subrogante Pedro Rebollo. Hasta el momento, cinco personas han sido imputadas en el marco de esta investigación, que comenzó en julio de 2024 tras informes de la Prefectura Paranacito sobre la venta de cigarrillos apócrifos en diversas localidades de Entre Ríos.
Un entramado criminal extenso
La investigación ha revelado una compleja red operativa que abarca las provincias de Entre Ríos, Buenos Aires, Mendoza, San Juan y San Luis. Los fiscales están analizando posibles infracciones a la propiedad intelectual y la evasión fiscal asociada con la falta de tributación de los productos tabacaleros.
Operativo MK8 y detenciones
El operativo, denominado “MK8”, fue ejecutado por la Prefectura Naval Argentina, permitiendo la detención de varios miembros de la organización y la incautación de una cantidad significativa de productos y maquinaria. La Fiscalía estima que la organización generaba ganancias ilícitas de aproximadamente 32 millones de dólares.
Continuación de las investigaciones
La pesquisa sigue en curso, con el objetivo de identificar a todos los involucrados en la cadena de distribución y producción. Las pruebas reunidas hasta ahora indican que la organización contaba con una logística bien estructurada y un funcionamiento oculto, lo que complicaba su detección por parte de las autoridades.
Fuente: El Entre Ríos



