El exgobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, fue detenido y trasladado a la Unidad Penal de Paraná tras confirmarse su condena a 8 años de prisión por delitos relacionados con la corrupción. La decisión se tomó después de que el Tribunal de Juicio desestimara su solicitud de prisión domiciliaria.
Un caso que involucra a varios funcionarios
La causa también incluye a su cuñado, Juan Pablo Aguilera, y al exministro de Comunicación, Pedro Báez, quienes enfrentan penas de seis años y medio. Este traslado se realizó el mismo viernes, después de que Urribarri fuera buscado en su residencia en Concordia, un trayecto que se extendió por casi cuatro horas debido al estado de la Ruta Nacional 18.
Detalles de la condena y defensas legales
Urribarri fue condenado en abril de 2022 por negociaciones incompatibles con la función pública y peculado. La prisión en Paraná era una de las tres opciones consideradas para su reclusión, después de que la Corte Suprema rechazara el último recurso de apelación presentado por su defensa.
A pesar de los intentos de su abogado, Leopoldo Cappa, de solicitar la prisión domiciliaria alegando problemas de salud, el Tribunal desestimó esta petición. Cappa argumentó que la salud de Urribarri, quien está bajo tratamiento psiquiátrico desde diciembre de 2025, no sería compatible con un entorno penitenciario.
Reacciones y preocupaciones sociales
La decisión del Tribunal ha suscitado un debate sobre la corrupción en la política provincial, un tema que genera opiniones encontradas entre los ciudadanos. La situación actual de Urribarri ha reabierto la discusión sobre la ética y la transparencia en la gestión pública.
Fuente: Diario Río Uruguay



