La reciente tormenta que sacudió Concordia ha dejado a su paso un panorama desolador para los viveros de la zona, siendo el Vivero Taguchi en Villa Zorraquín uno de los más afectados. Florencia Abbate, representante del vivero, destacó que los daños ocasionados son los peores en más de 50 años de actividad.
Daños estructurales significativos
El fuerte temporal, que se desató en la madrugada del sábado, causó estragos en las estructuras de los invernáculos. Abbate explicó que “estas son estructuras productivas móviles y no tienen una estructura reforzada que pueda soportar una situación como esta”. Los vientos arrasaron con caños, palos y destruyeron el sistema de riego, dejando a la vista un panorama de destrucción total con nylons y medias sombras rotas.
Impacto en la producción de plantas
Además de las estructuras dañadas, la tormenta tuvo un fuerte impacto en la producción agrícola. “Las pérdidas mayores, además de las estructuras, son todas las plantas, porque se cultivan bajo cubierta”, señaló Abbate. Las condiciones climáticas actuales, como las heladas, son críticas para las plantas de interior, las cuales han resultado seriamente afectadas, con muchas de ellas saliéndose de sus macetas.
Recuperación y evaluación de daños
En cuanto a la recuperación del vivero, Abbate mencionó que el primer paso es retirar los nylons que quedaron sobre las plantas caídas para evitar que el sol las queme. Además, será necesario reorganizar las plantas caídas y despejar los caminos obstruidos por árboles caídos. La viverista, quien vivió el temporal desde su hogar, afirmó que nunca habían experimentado tal magnitud de destrozos en el vivero.
Una situación sin precedentes
La familia detrás del Vivero Taguchi, con más de cinco décadas de experiencia, nunca había enfrentado una situación de tal magnitud. “Con los destrozos tan grandes que se observan hoy, nunca habíamos pasado una situación así”, concluyó Abbate, mientras la familia evalúa el impacto total de un fenómeno meteorológico que ha marcado un antes y un después en la historia del vivero.
Fuente: Diario Río Uruguay



