La cadena mayorista Diarco ha tomado la decisión de cerrar cuatro sucursales en un periodo de menos de dos meses, lo que ha generado un clima de preocupación por los despidos y la situación económica en las localidades afectadas. La última clausura ocurrió en Junín de los Andes, Neuquén, sumándose a los cierres previos en Jáuregui, Zárate y Tres Arroyos.
Factores que impulsan los cierres
La caída en el consumo y el aumento de los costos operativos han sido identificados como las principales causas detrás de esta reducción en la estructura comercial de Diarco. Estas dificultades han impactado no solo a la empresa, sino también a otras del sector supermercadista y mayorista, que enfrentan retos similares.
Impacto en el mercado laboral local
El cierre de la sucursal en Junín de los Andes dejó a una docena de trabajadores sin empleo, aunque no se ha confirmado el número exacto de despidos. Este hecho ha generado inquietud en las comunidades afectadas, que ven cómo la salida de una empresa de alcance nacional puede repercutir en la economía local y en el comercio.
Clausuras previas en Entre Ríos
Además de las sucursales mencionadas, Diarco también había cerrado locales en Gualeguaychú y Concordia, en la provincia de Entre Ríos, como parte de su proceso de reestructuración. Estos cierres añaden a la preocupación por la pérdida de puestos de trabajo y la salud económica de las regiones donde operaban.
La situación en otras localidades
La cadena ha enfrentado desafíos similares en otras provincias, con cierres en lugares como Lanús Oeste, Presidencia Roque Sáenz Peña y Concepción. La decisión de cerrar locales se ha convertido en un tema recurrente, destacando la fragilidad del sector en un contexto de recesión y baja en el consumo.
Fuente: El Once



