La situación laboral en la cosecha de frutas en Entre Ríos ha sido marcada por la presencia del narcotráfico, donde se ha revelado que muchos trabajadores están siendo pagados en drogas en lugar de dinero. Esta problemática se presenta en un contexto de precarización laboral extrema que afecta a los cosecheros.
Un Ciclo de Explotación y Dependencia
En las primeras horas de la mañana, miles de trabajadores frutihortícolas son trasladados a las fincas de cítricos y arándanos en la región. Sin embargo, muchos de ellos regresan a sus hogares con menos dinero del que deberían recibir. Esta situación se agrava por la práctica de algunos capataces de pagar parte de los jornales con dosis de cocaína.
La Realidad de los Cosecheros
Los trabajadores, en su mayoría jóvenes de barrios vulnerables, enfrentan largas jornadas de trabajo bajo condiciones difíciles. Algunos peones optan por aceptar la droga como forma de pago para soportar el agotamiento físico, mientras que otros la compran para poder alimentarse, lo que perpetúa un ciclo de dependencia y explotación.
Acciones de Control y Denuncias
Ante el aumento de denuncias, la policía de la región ha intensificado los operativos en rutas provinciales y nacionales, logrando incautar drogas y detener a individuos involucrados en estas prácticas. Recientemente, se detuvo a una mujer transportando dosis de cocaína en un colectivo que llevaba trabajadores a las fincas.
Reacciones del Sindicato de la Fruta
Desde el Sindicato de la Fruta se ha señalado la gravedad de esta situación, indicando que el 98% de los trabajadores se encuentra en la informalidad. Se están llevando a cabo operativos para abordar el problema, aunque la problemática del narcotráfico en el sector ha estado presente por varios años, con un impacto notable en la vida de los trabajadores.
Un Abordaje Integral Necesario
La complejidad de esta situación demanda un enfoque coordinado que involucre no solo a la policía, sino también a organismos gubernamentales y profesionales en el tratamiento de adicciones. La combinación de informalidad en el trabajo agrícola y el avance del narcotráfico ha creado un panorama preocupante en la región.
Fuente: El Entre Ríos



