Los pronósticos climáticos anticipan la llegada de El Niño durante la campaña agrícola 2026/27. Este fenómeno podría mejorar la disponibilidad de agua, pero también presenta riesgos de inundaciones y excesos hídricos.
Expectativas en el campo argentino
En el campo argentino, pocas noticias generan tanta expectativa como la llegada de El Niño. Tras años de sequías y lluvias irregulares, los modelos climáticos sugieren un cambio de escenario que podría influir de manera decisiva en la campaña agrícola 2026/27. Los organismos internacionales y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) coinciden en que el fenómeno tendrá una influencia importante durante la primavera y el verano.
Beneficios y riesgos de las lluvias
La mayor disponibilidad de agua podría cambiar las perspectivas para la producción agropecuaria. Uno de los beneficios sería la recuperación de la humedad en los perfiles del suelo, esencial para el desarrollo del trigo. Sin embargo, en campos bajos y zonas con drenaje deficiente, los excesos hídricos podrían ocasionar inundaciones y dificultades logísticas.
Recomendaciones del INTA
El INTA advierte que un año Niño no garantiza buenos resultados por sí solo. Se recomienda manejar los lotes por ambientes, revisar drenajes y ajustar las fechas de siembra según los pronósticos. También es esencial monitorear la humedad del suelo durante toda la campaña.
Impacto en la campaña fina
La mejora en las condiciones hídricas ya se refleja en la campaña fina. Las lluvias de junio permitieron recuperar el ritmo de siembra en la región núcleo, elevando la proyección nacional de superficie triguera a 6,82 millones de hectáreas.
Perspectivas para soja y maíz
Si El Niño evoluciona como se proyecta, la campaña gruesa podría desarrollarse con mejores condiciones de humedad. Tanto el maíz como la soja suelen responder favorablemente a las lluvias en momentos críticos, aunque los elevados costos de implantación siguen condicionando las decisiones de siembra.
El desafío del clima
Las campañas anteriores asociadas a El Niño han mostrado que la cantidad de lluvia es tan importante como su distribución. Los especialistas advierten que el seguimiento permanente de los pronósticos será crucial para convertir el agua en una ventaja productiva y evitar problemas para el campo argentino.
Fuente: El Once





