Los productores de arándanos del hemisferio sur se preparan para una temporada marcada por las consecuencias de un posible evento de El Niño, que podría ser “muy fuerte”. Esta advertencia proviene del Centro de Predicción Climática de la NOAA, que ha señalado un 63% de probabilidad de que este fenómeno se intensifique entre noviembre y enero.
Desafíos climáticos previos en el hemisferio norte
La producción de arándanos en el hemisferio norte ha experimentado interrupciones significativas debido a condiciones climáticas adversas, incluyendo temperaturas bajo cero en Estados Unidos y tormentas en España y Marruecos. Estas situaciones han resaltado la fragilidad de las cadenas de suministro globales y cómo un evento en una región puede repercutir en los mercados de otras.
Preparativos en Perú
En respuesta a estas incertidumbres, la asociación Proarándanos de Perú ha decidido centrarse en proyecciones a corto plazo en lugar de estimaciones a largo término. Según su presidente, Miguel Bentin, esta estrategia permite a los productores actuar de manera más efectiva ante las fluctuaciones del mercado. “Nuestra experiencia pasada nos ha enseñado que las proyecciones a largo plazo pueden volverse inexactas rápidamente”, explicó Bentin.
Lecciones del fenómeno de 2024
El evento de El Niño anterior tuvo un impacto notable en las exportaciones peruanas, que cayeron un 24% en comparación con la temporada anterior. Aunque no se espera que el próximo fenómeno repita exactamente las condiciones del año pasado, los productores están aplicando las lecciones aprendidas para fortalecer su respuesta ante el clima.
Repercusiones en el mercado internacional
Los efectos de un fuerte El Niño se extenderán más allá de la producción local, afectando los flujos comerciales y los precios en los mercados internacionales. Kasey Cronquist, presidente del North American Blueberry Council, advirtió que si El Niño impacta negativamente el suministro de arándanos de Sudamérica, podría provocar un aumento de precios en el mercado estadounidense, similar al observado en la temporada anterior.
Oportunidades para otros productores
Mientras tanto, otros productores a nivel mundial, incluidos los exportadores africanos, están observando de cerca la evolución del fenómeno. Menores volúmenes de arándanos de Perú y Chile podrían abrir oportunidades en mercados clave, especialmente para Marruecos, cuya producción coincide con el final de la temporada sudamericana.
Monitoreo constante y preparativos
A medida que se acerca la temporada, los productores en Perú continúan monitoreando factores meteorológicos clave, como temperaturas y precipitaciones, para ajustar sus estrategias. Aunque la incertidumbre persiste, la experiencia del pasado ha influido en su preparación. Solo el tiempo dirá si las medidas implementadas serán suficientes para enfrentar los desafíos que presenta un nuevo episodio de El Niño.
Fuente: El Entre Ríos



